martes, 2 de noviembre de 2010

Textito de Radio

A los calentones a veces nos pasan cosas por eso, por calentones, no damos tiempo siquiera a explicar, si algo nos calienta estallamos, mal, sin medida, desproporcionadamente por momentos.
Eso me paso el miércoles antes de las 11 de la mañana con Radio Nacional de El Bolsón. Azorado por la noticia de la muerte de Néstor, y sin poderlo creer, puse instintivamente la radio, obvio, en Radio Nacional, lugar donde nos refugiamos los pueblerinos de por aquí. Pero pasaban los minutos y Radio Nacional estaba en babia, Arrias hablaba con un tipo que estaba felíz de estar en El Bolsón, metía música pava, la típica de la mañana, y nada de nada. Yo incrédulo volvía y miraba la tele, hacia zapping y todos estaban con la muerte, menos Radio Nacional El Bolsón, ella seguía en el limbo. No me aguante, llamé, me atendió un tal Blanco, no le gustó que le dijera que me parecía que estaban en cualquiera, me dijo, tono tipo patotero ¿y que querés que hagamos? ¿que no pasemos música?. Un comentario pedorro, para callarme, más o menos como decir que antiguo, ponemos música fúnebre o de las antiguas pascuas. Yo le dije que si no sabián que hacer, que la hicieran corta y se pusieran en cadena. Palabras más o menos, y así, en mal tono, nos cortamos.
Minutos después entraron en cadena y de allí no salieron más por tres dias.
Y el lunes, como para darme culpa, mi amigo Augello, desde "su" Radio Nacional El Bolsón me aparece con este "textito de radio". Y como soy calentón pero honesto lo levanto a este blog, con su permiso, para que lo compartamos.
Rusvi Tahan

Textito de radio, lunes 1 de noviembre de 2010
Estas son algunas ideas sueltas.
Que por más sueltas que sean tienen la necesidad de ser dichas.

Los lunes, no digo todos, son días sospechosamente extraños. Uno que no se dedica especialmente a relevar cual ha sido el nivel de contravenciones que se registran los fines de semana o no es muy afecto a informar sobre el resultado deportivo suele estar en problemas a la hora de decidir sobre qué va a contar o decir algo medianamente interesante.
Los lunes son jodidos.
Pero este lunes es un miércoles. Un miércoles anterior y no hay un día que dure tanto. No parece eterno. No lo es y no descubro nada.
Este es un lunes cargado, mezclado, confuso.
El miércoles no sólo se murió un ex presidente, un secretario general, el esposo de la presidenta … quiero decir que el miércoles nos pasó algo a todos.
De miércoles a lunes pasaron días, bastantes como para pensar que se detuvo el tiempo.
Y sabemos que eso es imposible: que el tiempo se detenga, digo.
¿Cómo cuento que eso es lo que me parece?

No es la intensión hacer una editorial aunque de todos modos - quizá - termine siéndolo.
No pretendo, ahora, ser la voz de aquellos con quienes vivo y comparto, tampoco correr el riesgo de volverme autorreferencial.

Primero fue el silencio. No hay forma de ponerle palabras cuando ocurre la muerte. Digo, aquellas palabras que no caigan en lugares comunes. De esas que no dicen nada porque ¿de qué manera puede ponerse palabras a una sensación? Una palabra justa, precisa, que no esté sujeta a interpretaciones ambiguas. Los sentimientos parecen síntomas, se parecen a algo sin que lleguen a serlo totalmente.
Después –claro- uno se cruza, voluntariamente, con compañeros y compañeras tratando de encontrar palabras, aquellas que expliquen lo ya irremediable. Y ante lo irremediable hay pocas palabras, si las hay, que nos den esa posibilidad o que uno les de la posibilidad de explicarse porque de esa manera nos explicamos.
Es que no hay manera. Las palabras tienen esa cuestión, una vez pronunciadas o calladas, quedan en evidencia; por presencia o por ausencia.
Después, claro, aparece esa suerte de libretón virtual de almacenero donde uno trata de encolumnar lo que ha sido saldado, y del otro lado lo que todavía adeuda.
No es el caso, en este momento, de sacar cuentas. Desde hoy (desde ayer? desde antes?) hay ya quienes lo hacen.
Pero pasa que la muerte tiene esas cosas. Luego de esa inmediatez confusa, desconcertante, inexplicable; se comienza a tomar distancia. La del almacenero, si querés.
Y uno tiene los tantos más claros. Contamos porotos para allá y para acá. Entre los que estamos de este lado ponemos en disputas algunos –no son muchos, parece- que finalmente vamos encontrándoles el lugar.

Uno descubre eso curioso, que haya pérdidas que generen tantos encuentros. Algunos iniciales, insospechados, que prometen nuevos o renovados.
Y está bueno encontrarse.

Se que hay otros lugares que, después de silencios pretendidamente prudentes, volverán a instalarse con esa ansiedad contenida y arrebatada que define.
Hay voces que empezaron a enunciar, algunas con alivio, otras con ese intrigante desconcierto profetizante.
Quiero creer que nuestra sociedad no tolera esos umbrales de violencia donde pueda festejarse una muerte.
Porque es raro que alguien pretenda construir a partir de la desaparición del otro.
Porque es raro que las ideas se extingan con el cuerpo.
Sin embargo comenzarán a circular historias orientadas en un mismo sentido. Historias que, difícilmente, expliquen algo pero que se ajustarán al interés de ciertos oídos.
¿Importa? Claro que importa. Importa discutir para saber quién es quién y de qué viene esa cosa que genéricamente llamamos política.
Hay un par de cosas en las que quisiera reparar.
Son producto de cruzar comentarios, escuchar a algunos y a otros. Ir viendo.
Y ahora, si, que aparecen las palabras a borbotones. Hablo de esas que intentan ser reflexivas, las que están llamadas a dejar huella, las que se suponen importantes.
Creo que a esta altura no es meritorio recorrer lo que dice Grondona tratando de imponer como debe leerse la realidad en esta hora clave.
Aquel que supo ser un importante formador de opinión, hoy un tanto caricaturesco, cría pichones que le den forma a su tribuna.
En el discurso aparece la molesta juventud. Asombra, dicen, la participación de los chicos y las chicas en este escenario. El Dr. Dice que no es normal la irrupción de esa juventud fanatizada. Porque dice fanatizada pero además afirma que son esas mismas juventudes las que han sumado a procesos autoritarios.
Insisto no es meritorio señalar lo que dice el doctor, parece un discurso viejo y perimido pero inquieta la insistencia.
Lo cierto es que chicos y chicas empiezan a ocupar un espacio que parecía privativo de viejos vinagres. ¿estará bien decir que irrumpen? Quizá moleste que no sea generación espontánea, que se visibilice no solo con el reclamo sino en apoyo a la propuesta.
Tengo para mi que estaban ahí, esperando que los vean. Y se hicieron notar. Si ustedes quieren, a los codazos. Y creo que así debe ser aunque al doctor y a otros tantos no les simpatice.
Se les dice también bienvenidos a la política. Habrá que ver si no fueron los adultos los que les fuimos vedando la posibilidad.
Pienso que depositar esperanzas –y está bien que así sea- no nos exime de haber vaciado la política de contenido, de no tener la capacidad, o mejor la responsabilidad, de reponerse de las dos derrotas más significativas de las últimas décadas: la dictadura genocida y el proceso neoliberal profundizado por el menemato.
Porque el futuro no solo será construido por los y las jóvenes que dieron muestras de que son, sobre todo, presente.
Los chicos y las chicas en las calles incomodan, son presencia molesta. Un fenómeno nuevo, afirman.
¿Es un fenómeno por sorpresivo? ¿material o espiritualmente sorprendente? ¿extraordinario por ambas cualidades? Pueden que sea todas esas cosas.
Pero hay otras miradas sobre ese “fenómeno”. No como sorpresivo, extraordinario sino como freak, la concepción de lo monstruoso.
No se me escapa que esa idea también existe y camina por las calles.
Y es también patrimonio de la cierta mirada sobre el peronismo. Lo monstruoso.
Creo entender que los argentinos tenemos una identidad no consumada. Luego de la independencia nos metimos en una guerra civil de 70 años. Cuando creímos que el movimiento irigoyenista nos conducía a conformarnos con una identidad popular el alvearismo nos volvió a dejar truncos. Y apareció el ´45 y de vuelta a empezar con patas en la fuente y el aluvión zoológico y la movilidad social: la costosa construcción de la identidad popular.
Vamos que venimos.
¿Queda hoy alguna duda que el peronismo es el partido de la gobernabilidad?
Puede gustar o no, pero hay una historia que basta con repasarla para afirmarla.
Desde el ´45 el peronismo, como decía el Bebe Cooke en los ´60, ha estado en la centralidad política argentina, centro exclusivo de la política, con sus contradicciones (las nuestras?), sus desbordes, incorsetable, sus muchos errores y sus tantos aciertos.
Esa identidad popular que se manifiesta por estos días a veces cuenta con esa condición casi suicida de la clase media. La movilidad social fue la posibilidad de constituirse pero por momentos parece renegar de su origen y tomar otros caminos. Esos caminos donde habitan sus propios verdugos.
Sin querer ser terminante pero creo que bastante de eso.
Es que no hay forma de pensar transformaciones, para bien o para mal, sin el peronismo.
Hoy debiera quedar claro que no hay libertad en la economía porque o se la dirige desde el estado en beneficio de las clases populares o la manejan los monopolios.
Y el resultado de esas decisiones están sobre la mesa y en los bolsillos.
No es que nos se nos permita dudar. La duda, las tensiones, los conflictos en el seno de la sociedad siempre han sido el motor de la historia.
Y como nadie eso lo ofrece el peronismo.

De los relatos que inundaron los funerales, los relatos de la gente, la evidencia de las palabras y la de poner el cuerpo, asombra como fenómeno ¿será eso lo monstruoso también? Aquello de que yo no soy peronista pero ….
Y hay un universo en el pero. Porque el pero es reconocer, pelar el libretón del almacenero y recomenzar a contar los porotos.
¿Será el pero el inicio del tránsito a constituir identidad?
Yo no lo sé pero (viste? Aparece el pero) lo supongo edificante.
Aquello que nos pasa a todos necesariamente debe darnos la posibilidad de ver las cosas desde otra perspectiva.
Comenzar a identificarnos, ir buscando la vereda, buscar los nudos del tejido, los nudos que nos unen.
¿Qué está todo bien? Qué va.
Si me lo pregunto falta y nos falta bastante.
Y otro pero, aparece otro pero.
¿Pero de qué otra forma sino es estando?
El camino se corrige andando.
Nada de lo dicho es una sentencia.
No es intención convencer a nadie aunque, sabés, al menos por hoy las cosas se cuentan solas.
Eso me ayuda tanto como esto.
Firmado: el Augello de la Radio

domingo, 31 de octubre de 2010

El "flaco" Kirchner

Levante esta nota, un rato después de preparar mi nota anterior para el Blog y senti que reforzaba la idea de que hay que ser consecuente, pues K. por el tenor de esto que le dijo antes de todo al periodista, hizo lo que dijo, nada que ver con Menem y el salariazo. La nota del Diario Río Negro refuerza la convicción de mi amigo el Ale Marques que dice que hay que leer a los enemigos, por lo menos a los medios enemigos, pues parece que Mouriño no piensa como el dueño del Río Negro.
Rusvi Tahan

El "flaco" Kirchner
Este cronista conoció a Néstor Kirchner en Neuquén, en los aciagos días del verano de 2002. La Argentina ardía en medio de la crisis más profunda de su historia. El índice de desocupación era superior al 24%, los pobres e indigentes eran legión. Los ahorristas abollaban sus cacerolas contra las puertas de los bancos; en las plazas las clases media y alta se mezclaban con los de abajo para reclamar "que se vayan todos"; los pronosticadores de la city porteña hablaban de un dólar a 4 pesos y los analistas de las radios barajaban la posibilidad de que los organismos de crédito internacional convirtieran el país en una suerte de protectorado, donde la administración económica quedara en manos de técnicos extranjeros libres de las mañas y compromisos locales que habían llevado el país a la ruina. Un gobernador y un vicegobernador de esta provincia llegaron a hablar, parte en público y parte en privado, sobre la posibilidad de que Neuquén se secesionara del resto del país: "Es una provincia rica y bien administrada, si al país se lo lleva puesto un nuevo golpe hiperinflacionario, puede marchar sola", pregonaban mientras exploraban la posibilidad de que el Ejército diera su visto bueno.
El entonces gobernador de Santa Cruz y candidato a presidente de "Crónica tevé" andaba recorriendo el país tratando de hacerse conocer. Ni soñaba con llegar en el 2003 y acaso apostaba al 2007. Fue el ex diputado nacional y dirigente justicialista Oscar Parrilli quien lo presentó para una entrevista. El encuentro fue en el hotel del Comahue y Kirchner llegó desgarbado y con un traje oscuro cruzado sin abotonar y sin corbata. La entrevista debe haber durado 40 minutos, durante los cuales este hombre delgado e informal pero no exento de cierta simpatía respondió sobre cómo enfrentar las calamidades que atormentaban al país como si se tratara de algo muy fácil y sencillo, natural.
Cuando el cronista regresó a la redacción le comentó a un colega: "Lo conocí al flaco Kirchner. Es un tipo campechano que dice algunas cosas sensatas; lástima que nunca va a ser presidente".
Luego, ya se sabe, por capricho del azar y porque Duhalde se quedó sin candidato, este hombre accedió a la Presidencia de la Nación con apenas un puñado de votos. Eso sí, hizo de su enorme debilidad política inicial una virtud. Construyó poder desde el gobierno con actos que algunos detestaron pero otros, muchos, valoraron como poco menos que únicos e iluminadores.
Ahora que el "flaco" Kirchner está muerto –ésa es una categoría a la que en la Argentina se le permite, si no todo, mucho de lo que por desgracia se le niega a los que aún están vivos– no está de más recordar algunos de los pasajes de esa entrevista que adquirieron fuerte actualidad en los años posteriores:
• Sobre la crisis:
"Yo no sé si estamos ante una crisis o frente a una decadencia. Las crisis se van resolviendo, el problema es que ésta hace rato que no se resuelve y estamos cada día peor, con pérdida de valores. (...) ante la quiebra de la cadena de valores que hay, pareciera que el de arriba se lleva todo lo que puede y el de abajo el trapo de piso. Esto es muy grave".
• El peronismo y sus contradicciones:
"Yo diferencio entre el pejotismo burocrático y el peronismo. (…) Aunque es verdad que en el PJ hay contradicciones de fondo, antagónicas, sigo sosteniendo que el peronismo debe ser el eje de un frente nacional, popular, progresista y racional. Necesariamente debemos reconstituir en la Argentina la alianza policlasista perdida entre los sectores del trabajo, los sectores medios y los empresarios nacionales".
• La deuda y la economía nacional:
"Lo primero que hay que hacer es darle sustentabilidad a la Argentina. Si se subordina el país al acuerdo con el Fondo vamos a tener más desocupados, indigentes, quebrados.
"(…) Primero hay que tener financiamiento interno, que se puede dar, yo soy optimista. La actividad económica ha tocado un piso, si hay un buen combate a la evasión creando el fuero penal tributario, la recaudación va a crecer fuertemente, puede hacerlo a 12.000 millones por año.
"(...) Si esa plata, el 50%, se usa en una inversión pública neokeynesiana, como hizo Alemania con el Plan Marshall, con una fuerte inversión pública, se pueden generar tres millones de viviendas, 5 millones de puestos de trabajo (…). Hay que terminar con los (planes) Jefes y Jefas de Hogar para crear trabajo en serio, mover el círculo virtuoso de la economía.
"(…) con todo esto la economía se va a recuperar fuertemente, se va producir un crecimiento de la exportación, se van a generar divisas y vamos a tener reactivación interna, ocupación, crecimiento de la recaudación, crecimiento de la producción, fortalecimiento de las reservas por ingreso de divisas".
• El FMI:
"Reactivada la economía, lo que se hace es dividir la deuda externa. Primero ante los bonos que tenemos (repartidos entre) miles de habitantes en el mundo; hay que buscarle una solución clara y concreta para que el país pueda cumplir con su obligación. (…)
" Por el otro lado, está la deuda propia que tenemos con el FMI. Si O'Neal (Stan O'Neal, presidente de Merrill Lynch) dijo que el paquete de la deuda argentina no vale el 15%, ¿por qué hay negociadores argentinos que dicen que vale el 100%?
"Al FMI hay que decirle: señores, primero reprogramación de deuda, después quita; llevarla a niveles posibles para no quitarle viabilidad a la Argentina; tercero, quita de intereses; cuarto, nosotros arreglamos con ustedes solamente si nos dan prefinanciación para las exportaciones. Si no se dan estas condiciones seguimos así, ¿qué nos va a pasar? (…) Debemos vivir integrados al mundo, pero eso no quiere decir que tengamos que aceptar cualquier cosa de ese mundo".
• Los hidrocarburos:
"En la primera etapa hay que recuperar el manejo de la renta petrolera. Sólo Argentina y Rusia no la manejan. Es una vergüenza, es de 6.000 millones de dólares, 20.000 millones de pesos por año y no tenemos ningún tipo de incidencia.
"(…) Hoy no hay posibilidad de gastar el dinero que se necesita para recuperar este espacio (nacionalizar). Podremos ir comprando acciones, ir incidiendo, hay muchas formas de que la renta petrolera sea manejada por la Argentina. Si las empresas petroleras, en vez de ser dirigidas estratégicamente desde España, siguen siendo privadas pero sirven a un proyecto de país y de desarrollo estratégico, me parece bárbaro. Eso es lo fundamental, lo que nosotros necesitamos: que le sirvan al desarrollo del país".
• El manejo de la economía:
"Yo quiero ser presidente y ministro de Economía. Voy a tener un (ministro) instrumental, pero yo quiero manejar la economía. El próximo presidente tiene que manejar todos los intereses".
Si el lector encuentra algunas coincidencias entre estos asertos y la realidad que le tocó vivir en los años que siguieron a esta entrevista, tal vez comprenda por qué uno de los méritos que se atribuyen al ex presidente sea el de haber contribuido a devolver la credibilidad a la política. También, acaso, justifique la esperanza que mostraron tantos jóvenes como los que se vieron desfilar ante su féretro en los últimos días.
HÉCTOR MAURIÑO
vasco@rionegro.com.ar

Consecuentes, no eufóricos

Luego de estos días de tristeza, que se prolongarán mucho más, como todo duelo real, en el tiempo de nuestros corazones que en la tele, nos cabrá pensar en el futuro.
El titulo de mi nota presume que entre muchos caminos y muchas bifurcaciones de esos muchos como se presenta siempre la realidad el que habremos de elegir es el de la consecuencia con las tareas emprendidas por Nestor K.
Y digo las tareas emprendidas porque como diría Perón la única verdad es la realidad y no la fantasía neokantiana, a decir de Ruben Dri, que juzga todo por la intencionalidad y no por lo hechos. Así si de lo que se trata es de desendeudarnos vayamos con todo por ese camino, si lo que se lograba es más trabajo y consumo sigamos por allí. Si la obra pública, además de dinamizadora de la economía nos ponía cuatro o cinco escuelas nuevas en la cordillera de Chubut, para citar un lugar, vayamos por más , por el edificio de los profesorados y rápido, aunque eso implique que los inaugure Das Neves que no se lo merece porque no dice de donde sale la guita.
Y podría enumerar más cosas, por ejemplo si de lo que se trata es de cambiar la nueva Ley de educación por la vieja Ley Federal, hay que hacerlo, pues cada año que pase nuestros hijos seguirán recibiendo esa formación fragmentada a nivel nacional que hace que haya 300 tipos de educación agrotecnica, y esta fragmentación se dio y se da no por respetar lo federal sino por respetar la fragmentación neoliberal esclavizante. Por ejemplo en Chubut que la ATECH siga permitiendo la dilación de la implementación es ir en contra de las tareas emprendidas, por más que sea entendible que no se podía cambiar todo de golpe de 1 a 4to. , pero si hay que empezar. Porque no nos engañemos no se empieza porque no quieren poner la guita en eso, la quieren poner en la campaña anti K.
No debemos estar eufóricos, que quiero decir con esto, no creer que la gente en la Plaza, en Río Gallegos, etc. alcanza. Se necesita cabeza para que, con la consecuencia que da el poder de décadas, de siglos, la derecha agraria argentina no nos vuelva a lavar la cabeza. No creamos que por la muerte de Néstor obtenemos todo. No amigos, las clases medias son veletas, contestan muchas veces también con sus prejuicios de clase. Más si encima son ex hijos de laburantes devenidos profesionales o nuevos ricos, de allí salen dos cosas, tipas como Cristina Fernández, o tipas como Susana Gimenez.
Hoy en los diarios nuestros, Pagina, Tiempo, Miradas al Sur tenemos un mensaje, en los diarios de ellos La Nación, Clarín, Rio Negro, El Chubut y una larga lista de repetidoras infames tenemos las gotas que buscar horadar la piedra del corazón popular y de la cabeza de los dirigentes, ellos seguirán con la crispación, la corrupción, la violencia, la inseguridad, con el país negro que cada mañana se levanta con una palida. Y redoblarán ahora, tensarán ahora, no mañana, ya mismo.
Insisto, de lo que hay que descreer es de la facilidad del futuro, nosotros debemos ser consecuentes, porque ellos lo serán.
Rusvi Tahan

miércoles, 27 de octubre de 2010

Tristeza

Tristeza
No puedo dejar de escribir mi congoja por la muerte de Néstor Kischner.
No puedo dejar de pensar en lo que vivimos en los últimos siete años. La reconciliación con la política, reconciliación que se dio en el marco del enfrentamiento a las mentiras. Es decir reconciliación en la lucha.
La política salió fortalecida luego del vaciamiento militar menemista. Eso fue un logro de Néstor.
No puedo dejar de pensar en lo que aún falta, me ha tocado ver un universo a mi alrededor que está muy lejos de las expectativas y la altura de la política que Néstor promulgaba.
Pienso en sus adversarios, hoy relamiéndose pensando ya un “Viva el Infarto”. Pienso en Morales Sola, en Magnetto, en Cobos, en de Angelis, en Macri, en Bergoglio. Solo por enumerar algunos.
Pienso en el sino de mi país que parece que tipos como Videla o Menem no se mueren nunca
Y Evita el Che o Nestor se mueren rápido.
Pienso en mi provincia en aquellos que decían seguirlo, en la mediocridad de muchos de esos seguidores, oportunistas, consignistas. Sin la carnadura política, sin la convicción.
Pienso en mi localidad, donde los que dicen ser K. y quieren ser gobierno, son cinco que se miran el ombligo, repiten estupideces, señalan a buenos y malos y con su accionar perpetúan a los que ya están, pues espantan a la gente común que se da cuenta que son de cuarta.
Pienso en los progres que contestan que no irán a la Plaza Pagano porque una muerte mejor era la de Mariano Ferreira, en su opción maniquea.Por Mariano si iban, pero por Néstor no. Es la historia, renovada, de los dos demonios, los progres y los K.
Pero mientras pienso esto, también agradezco que Néstor tuviera la visión de haber dejado que la presidenta fuera Cristina, que tiene con que.
Imaginemos hoy a Cobos presidente.
Gracias Néstor por este último gesto. Hasta en eso estuviste más grande y visionario que los demás.
Rusvi Tahan

martes, 26 de octubre de 2010

Lo Obsceno

Lo Obsceno:
La verdad es que decidí levantar esta nota en mi blog porque hace una semana vengo con dos o tres ideas sobre lo de Mariano Ferreyra y no podía encontrar que decir sin sentirme mal, hasta juzgado.
Pero al leer esta nota me parece que sirve para agregar lo que del fondo de la noticia había que resaltar luego de estremecernos por la muerte absurda de un militante. No ha sido la única, Horacio Gonzalez la semana pasada también en Pagina 12 y otros dijeron cosas importantes.
Dos cosas, la primera Mariano Ferreyra se merece nuestro reconocimiento, lo que no se merece es a Altamira.
Esta nomenclatura de los partidos de izquierda, viejos que dicen ser democráticos como Altamira del Partido Obrero u Otto Vargas del Partido Comunista Revolucionario ( chino) son obscenos. Aprovechan este cuarto de hora de la TV, que normalmente los desprecia , para decir las mismas boludeces que siempre dicen, de igual tono, de igual manera, ya sea que este en el gobierno Ongania, Perón,los milicos, Alfonsín, Menem o Cristina Fernández. Hice este racconto para demostrar que hace casi medio siglo que dirigen sus partidos (¿?) y dicen las frases remanidas, esas consignas vacías que esgrimen desde esos tiempos pretéritos.
Altamira durante siete días fue el nuevo Ricky Fort de Clarín , TN, América y el resto de la peña de los crispados. Prefirió ocultar los culpables de la muerte de Mariano a cambio de publicidad durante 24 horas, lo que dio la posibilidad de escape, armado de coartadas y demás cosas al asesino y sus mentores.
Altamira y esa izquierda es obscena y no merece nuestro respeto.
La segunda cosa es comprender la violencia que subyace en la sociedad argentina y que es controlada por la derecha empresaria y cipaya, cada tanto y al boleo, en la Argentina matan a un dirigente barrial, político o sindical, no la policía, que mata también, sino los mismos tipos que sobreviven desde la Liga Patriótica cuál vampiros que se corporizan en otros cuerpos, con las mismas mentes retrogradas y al servicio de los poderosos. La Liga cazaba socialistas, anarquistas y demás en la década de 1910, en el treinta radicales democráticos, en el cuarenta trabajadores con reclamos, en el cincuenta peronistas de la resistencia, en el sesenta jóvenes estudiantes o trabajadores comprometidos con los cambios en América Latina, en los setenta a todos por igual, en los ochenta le tiraron muertos a Alfonsín, en los noventa tiraron periodistas al rio, en el 2000 la lista es enorme, empezaron en diciembre del 2001 con casi 40 tipos de la calle y sigue por lo visto en la década del 2010. Si no desarmamos a la Liga y ponemos en Caja a las policias coorruptas habra muchos Marianos que se suman por izquierda a muchos muertos por secuestros, salideras y demás especialidades de la cana corrupta.
Rusvi Tahan
Ferreyra y la especulación electoral
Por Aritz Recalde *
Repudiamos el asesinato de Mariano Ferreyra y de cualquier argentino, sea cual fuere su causa. Rechazamos el empleo de la violencia como un mecanismo para resolver diferencias políticas, sin distinción de credos o de ideologías. También hay que destacar que el asesinato de un dirigente sindical no puede quedar atado a la especulación electoral.
La Justicia tiene la última palabra sobre quién fue el autor material e intelectual del asesinato. Pese a eso, creemos que es llamativo que se produzca un asesinato a plena luz del día y frente a las cámaras de televisión. Asimismo, creemos extraño que se dispare sobre un dirigente que carece de relevancia política en el entramado sindical y en la acción gremial particular. El dirigente del PO no era afiliado de la Unión Ferroviaria, tema a partir del cual se puede entrever que no se buscó en el blanco político a un adversario de poder real en la Unión Ferroviaria. La mención a un “exceso” de la dirigencia sindical es un argumento que, no por atendible, no deja de llamar la atención. La forma en que se realizó el asesinato se parece más a una acción política y psicológica que a un “exceso”.
Más allá de lo dicho y pese al interrogante que tiene que dilucidar la Justicia, de lo que no quedan dudas es de las operaciones que están realizando los medios de comunicación. Con el asesinato se busca movilizar a la opinión pública contra la CGT y el gobierno nacional. ¿Con qué motivo? Debilitar a la CGT e impedir que continúe unida al gobierno nacional. Si triunfa el Gobierno y se fortalece la CGT, se va a aprobar la ley de participación obrera de las ganancias, se va a sancionar la ley de reforma financiera, se va aplicar la ley de servicios audiovisuales, se van a profundizar las medidas como el subsidio universal por hijo y la entrega de jubilaciones y se va a seguir impidiendo, desde la Unasur, que las derechas y el Pentágono derriben a gobiernos como el de Evo Morales o el de Rafael Correa.
La derecha mediática utiliza la falta de sentido político de la dirigencia de izquierda, que se presta a la especulación electoral sobre la espalda del dirigente asesinado. Los dirigentes del PO y otras fuerzas similares culpan sin prueba y sin argumento sólido alguno de tan agravante acusación a la Juventud Sindical, al gobierno nacional, a la CGT y a Hugo Moyano. Moyano se reunió con los trabajadores reprimidos, a los que les dio el apoyo público de la CGT: eso no importaría en opinión de los medios y de la izquierda, ya que es un “burócrata”. En una central con millones de afiliados, la diversidad de los entramados es inmensa y se dice muy poco bajo la acusación de “burocracia sindical”. Las acusaciones de “burocracia” se generalizan a todo el movimiento obrero, menos a la escasamente representativa dirigencia de izquierda. En esta operación se debilita el movimiento obrero, ya que todos los trabajadores son caratulados como idiotas útiles de una conducción asesina y traidora. En especial, se trata de mostrar que el acto del 15 de octubre fue protagonizado por burócratas y potenciales asesinos.
Pese a lo que dicen por televisión los periodistas, la “burocracia de la CGT” recuperó el poder adquisitivo del salario de sus representados, recobró las paritarias, apoyó la aplicación de un proyecto de país que produjo más de 4,5 millones de empleos y actualmente discute en el Parlamento una ley para otorgar participación en las ganancias a los trabajadores. En la CGT, como en otras instituciones, hay diferentes actores y actitudes. Hay dirigentes mafiosos y honestos, negociadores y luchadores, pragmáticos e idealistas. Frente a esto, la tarea denigratoria que realizan la derecha y la izquierda solamente fortalece a los intereses de las grandes corporaciones.
El embate de la derecha latinoamericana dejó señales en Bolivia, en Honduras, en Ecuador y ya lo ha hecho en nuestro país con la desaparición de Julio López. El mecanismo es la desestabilización mediática y política y la implementación y promoción de hechos de violencia. La derecha argentina asesinó a Ferreyra. Con la campaña mediática, lo que busca es utilizarlo para atacar el movimiento sindical y a los trabajadores argentinos. El muerto se lo tiran al gobierno nacional, a la CGT y al conjunto de los trabajadores que marcharon el 15 de octubre en River, no sólo al PO, a los tercerizados o la izquierda.
Solamente la unidad de las centrales gremiales con el gobierno nacional pueden garantizar que se haga justicia a los culpables materiales e intelectuales del asesinato.
* Sociólogo, editor del blog www.sociologiatercermundo.blogspot.com.

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Y dónde está Menguele?

“
EXPERIMENTOS
Guatemala confirmó ayer que EE.UU. envió el primer documento que prueba que en los años cuarenta 1500 guatemaltecos fueron deliberadamente contagiados de enfermedades venéreas, como parte de un experimento para probar antibióticos. El documento viene del Centro de Control y Prevención de Enfermedades y se relaciona con inoculaciones realizadas entre 1946 y 1948. El escándalo comenzó cuando se descubrieron las pruebas en el archivo del médico John Cutler, que dirigió los experimentos.”
Pagina 12. Domingo 10 de octubre de 2010

Así de simple EEUU reconoce estas barbaridades, así de simple lo levantan los diarios, con suerte algunos la levantan. En otros esto no tiene ninguna relevancia. No obstante es importante que cada uno de nosotros lea detenidamente un diario, elija cualquiera pero lo lea. Hace muchos años, Aníbal Patroni, un intelectual mendocino dio una conferencia ante 50 docentes en Trelew, creo que el 90/91. En esa conferencia analizó desde el fenómeno de santa Cruz de la Sierra, hasta el futuro de la economía y las empresas argentinas durante el menemato. Y saben lo hizo con una carpeta con recortes de diario a tijera.
Asi de simple, uno tiene la realidad, y hoy en día aún más, presentada en frasco grande, pequeño o chico, toda la realidad, solo tiene que poder abrir el frasco y ver el producto, olerlo para ver si está podrido, saborearlo para ver si es bueno o desecharlo y avisarle a los amigos/parientes/ vecinos cuando el contenido es de cuarta.
En tiempos en que Menguele era un “protegido” del Vaticano la Odessa y la CIA, le daba ideas a los “científicos” norteamericanos. Científicos que tienen un alto sentido darwiniano, antes y hoy del la humanidad. Seguro que los guatemaltecos no cuentan como personas, como los vecinos de los pueblos sojeros que están cerca del alambrado de las fumigaciones de glifosato.
Menguele siempre está allí, en un recorte del diario o en un clic de internet.
Rusvi Tahan

lunes, 4 de octubre de 2010

La sombra de Roldós

Un aporte de mi amigo Juan Quintar de Neuquen.
Rusvi Tahan

La sombra de Roldós
Juan Quintar

El hombre, de caminar cansino, con cierto aire de pesadumbre, se sienta, mira a la cámara y dispara palabras con una voz que uno puede imaginar -en otros tiempos- resonando en la sala de algunos presidentes: “Ecuador, por muchos años, fue gobernado por dictadores pro EEUU, usualmente muy violentos. Se decidió que habría elecciones libres. Jaime Rodós participó como candidato, declarando que su meta como presidente sería asegurarse que los recursos del país fueran utilizados para ayudar al pueblo. Roldós ganó con amplia mayoría (1979), con una ventaja desconocida antes en Ecuador y comenzó a implementar sus políticas, donde las ganancias del petróleo ayudaran al pueblo. Bien, en EEUU no recibieron la noticia con gusto. Fui enviado con otros “sicarios” para “entrenar” a Roldós, para corromperlo, para cambiarlo haciéndole saber que se podría hacer muy rico con su familia si sigues nuestro juego, pero si continuaba con estas políticas tendría que irse. Pero no atendió nuestras razones. Fue asesinado (mayo de 1981). Tan pronto como el avión cayó la zona fue aislada, solo se permitió el acceso al ejército de EEUU que llegaba de una base cercana construida en Ecuador. Cuando se inició la investigación, dos testigos clave murieron en accidentes antes de testificar. Muchas cosas extrañas sucedieron en torno al asesinato de Jaime Roldós, quienes investigan el caso no dudan que fue asesinado y, por supuesto, en mi posición pude sospechar que algo le sucedería a Jaime, fuera un golpe o un atentado, pero él sería sacado porque no era corrupto, no admitía los pactos que le proponíamos”.
El que dispara esas palabras es John Perkins en una entrevista que puede verse en you tube. Está claro que cuando se escucha esta exposición uno cree estar en presencia de una de esas simplificaciones conspirativas de lo que sucede en el mundo. Pues bien, si uno se zambulle en el libro de Perkins, “Confesiones de un sicario económico”, donde relata sus peripecias durante tres décadas de consultor económico internacional, desde 1968 a 2004, la precisión y los detalles históricos dejan claro que el autor fue testigo de esos episodios. Estuvo efectivamente ahí, en las diferentes formas del asedio de EEUU a Torrijos en Panamá y a Roldós en Ecuador, y que –aunque no alcanzaba a ver la importancia histórica de lo que estaba protagonizando- quedó fuertemente impactado por la honestidad intelectual de Roldós como de aquel gran panameño.
El libro es altamente recomendable, hay allí detalles -contados desde el particular ángulo de un asesor económico global- sobre lo sucedido en Irán, Panamá, Colombia, Egipto o Irak. Siempre con los recursos naturales de esos países, como telón de fondo.
Está claro que el comentario sobre este importante testimonio de Perkins deriva de lo que sucede actualmente en Ecuador. Podrá el lector curioso adentrarse o no en el texto, pero está por demás clarísimo que la sombra de Roldós ronda en estos días por nuestro continente. Su asesinato vino luego de que no funcionaran las recomendaciones que se le hiciera y de que iniciara una política de recursos naturales de perfil nacional. Seguramente en estos días habrá quienes se esfuercen en desplegar argumentaciones en torno a la “reducción” de lo que sucede en Quito, como si se tratase simplemente de los sueldos de las fuerzas de seguridad. Mucha agua ha corrido bajo el puente como para al menos no sospechar que las políticas anticíclicas y sobre todo la estrategia petrolera del presidente Rafael Correa son las que están siendo cuestionadas. Está claro que el contexto no es el mismo que el de 1981, y el mejor síntoma de ello es la respuesta inmediata que han tenido los gobiernos latinoamericanos. Supo decir Hegel, en sus Lecciones sobre la filosofía de la historia, que lo que la experiencia y la historia nos enseñan es que los pueblos y los gobiernos nunca han aprendido nada de la historia, y nunca han actuado según las doctrinas que de ella se podrían haber extraído. Espero que no sea simplemente el optimismo de la voluntad lo que en estos días me lleva a creer lo contrario.