Mis amigos de la Universidad me han mandado una toma de posición sobre el Manuel Dorrego, como un sector de la academia, como preveia saltó en contra , otros entre los que se cuenta a los autores del escrito tienen una mirada más positiva y nobleza obliga aca lo pongo a su consideración.
Rusvi Tahan
La creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego por parte del Poder Ejecutivo Nacional, ha generado un intercambio de opiniones dentro y fuera de la comunidad de historiadores. La primera reacción de rechazo a la iniciativa provino de un grupo de reconocida trayectoria académica dentro de las Universidades nacionales que vieron en esta disposición un intento por construir un “pensamiento único”, fundamentado en la elaboración de un relato acerca de la historia argentina. Ante este posicionamiento -que se difundió rápidamente vía internet en búsqueda de consenso- se generó un debate que trasciende el limitado y pequeño arco de opinión inicial.
Consideramos que la discusión instalada hoy en los medios de comunicación, por imperio de la pluma fácil y la palabra rápida, ha terminado por distorsionar lo central del problema. En primer lugar debemos decir que el debate, tal y como está planteado, no nos representa; porque entendemos que la legitimidad del relato histórico no se dirime en la acreditación profesional o amateur de quien lo realice, sino en la perspectiva teórica desde la cual se piensa el pasado, en la rigurosidad de la pesquisa y en la capacidad interpretativa del mismo. A pesar de esto, no deja de ser válido aquello de que la escritura de la historia es una de las pocas profesiones que puede ser ejercida sin acreditar mérito alguno y sin que esto constituya delito; aunque de manera inversa a ningún historiador se le permitiría –y menos se le ocurriría- presentarse a litigar en un tribunal sin ser abogado o firmar un balance sin acreditar título responsable. Las razones de que esto sea así son complejas y no creemos que sea este el lugar para exponerlas; pero si debemos decir que no todo es historia y algún día deberíamos discutirlo públicamente.
Por el contrario, nos resulta importante destacar del actual debate algunas cuestiones. En primer lugar, la iniciativa del gobierno obligó a un sinceramiento político de los historiadores acerca del presente: casi todos los que intervinieron sintieron la necesidad de reconocer lo positivo y /o negativo del gobierno como punto de partida, para luego dar su opinión. En segundo lugar, nos enfrentó a la dura realidad de competir y legitimar nuestro lugar como hacedores de la historia rigurosa y científica, frente a escritores o divulgadores a los cuáles nos cuesta ganarles en el campo editorial y en la masividad de sus producciones. Y por último, este emprendimiento nos ha llevado nuevamente a discutir cuestiones que hasta no hace mucho habíamos sepultado, porque no solo habíamos renegado de las aburridas y sin sentido “historias del bronce”, sino que también se había perdido interés por revisar aquella vieja lectura de la historia como política del pasado.
A partir de lo dicho, podría pensarse que antes de sentirnos amenazados por la iniciativa gubernamental, deberíamos reconocer el esfuerzo de pluralidad y diversidad que significó la realización del “Diario del Bicentenario”, del cual participaron una amplísima red de historiadores –profesionales o no- convocada y financiada por la Secretaría de Cultura y la Secretaria General de la Presidencia de la Nación. Esto fue difundido en todas las escuelas del país. Por ello, hablar de un intento de construir un “pensamiento único” por otorgar financiamiento a un Instituto de historia revisionista, nos resulta si no mal intencionado, al menos desmesurado.
Nos gustaría ir al núcleo más interesante de la discusión abierta. Deberíamos comenzar diciendo que el enfrentamiento entre una historia en versión “liberal-mitrista”, como gustan llamarla muchos neo revisionistas actuales, y una “revisionista nacional y popular”, tuvo lugar en una determinada coyuntura histórica en coincidencia con la incorporación de los sectores subalternos a la política y la ampliación de la ciudadanía social. En este contexto, “ampliar la nación” fue el imperativo y ello se tradujo en la necesidad de encontrar una nueva legitimidad a esa realidad política que ya no encajaba con los límites de la oligárquica “nación de propietarios” y, para ello, la revisión sobre la historia del siglo XIX fue el campo de batalla por excelencia para entablar la disputa.
No creemos que el revisionismo haya sido una versión “decadentista de la historia” como alguna vez la llamó Halperin Donghi, ni que la historia Argentina de Levene haya sido el fundamento del “estatuto legal del coloniaje”. Pero si podemos afirmar que lo que no se logró con esta disputa fue superar la visión maniquea de la historia, ni modificar los supuestos sobre los cuales pensarla.
La historia argentina, por bastante tiempo, fue narrada como una historia exclusiva de sus clases dirigentes: la elite porteña para unos, los caudillos del interior para otros. Como historia del poder, quedaron fuera de ella todos aquellos actores apriorísticamente despojados de significado en los acontecimientos del pasado. Como diría Gramsci, la historia de los sectores subalternos siempre se presenta en forma episódica y no formando parte de la trama principal. En la perspectiva liberal, decididamente los sectores ajenos a la elite poco tenían para aportar; en el revisionismo, la reivindicación del gaucho -pero solo en su versión caudillista- dejó en el abandono a la “montonera” como sujeto colectivo.
Investigaciones posteriores traerían, desde otras perspectivas historiográficas, nuevas estrategias y puntos de partida. La historia social, la perspectiva de género, la historia regional, la historia cultural, entre otras, posibilitaron la lectura del pasado ya no solo desde las estructuras y los grandes relatos en la larga duración, sino en la dinámica de los sujetos en el corto y mediano plazo. Fueron y son estas nuevas investigaciones, que se hacen en las universidades y centros académicos con financiamiento de diversos organismos del Estado argentino, como el CONICET y la Agencia, por ejemplo, las que han ampliado el panorama histórico e historiográfico. Gracias a estos trabajos han comenzado a tener visibilidad el llamado “bajo pueblo”, los indios como pueblos originarios, los negros, las mujeres, los trabajadores, los niños.
De la misma forma que esta mirada ocultó a los “otros”, el triunfo de la centralidad del imaginario de la pampa húmeda mutiló territorialmente a la historia de la nación argentina: ni mitristas ni revisionistas incorporaron en sus relatos a los Territorios Nacionales con sus problemáticas especificas, e incluso hasta el día de hoy se sigue denominando a la ley Sáenz Peña de 1912 como la ley del Sufragio Universal; “universalidad” extraña para una realidad en la que no solo no votaban las mujeres sino tampoco los habitantes de esos Territorios, que recién lograrían hacerlo a finales de los años de 1950.
Para finalizar, entendemos que la iniciativa gubernamental tuvo al menos el logro de despertar un debate aletargado, cuya riqueza se encuentra más en el intercambio de opiniones vertidas dentro de la comunidad de historiadores que en las discusiones instaladas en los medios. No resulta productivo seguir discutiendo si la historia es o no la política del pasado. La historia ha cobrado entidad propia como disciplina y las nuevas investigaciones y producciones lo vienen demostrando. Si como correlato, esto último sirve para potenciar el presente, bienvenido sea; pero no creemos que sea éste su sentido. Mas que buscar legitimidades, la historia puede ayudarnos a pensar ¿Cuántos pasados hay en el presente que estamos construyendo?. Y la respuesta nunca será unívoca.
Centros de Investigación CEHIR y GEHiSO
Facultad de Humanidades
Universidad Nacional del Comahue
sábado, 3 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
A mi no me invitaron parte II
Los de Radio Nacional El Bolson a discurrir sobre el Instituto Manuel Dorrego. Es lógico, es la Radio Nacional de El Bolsón, no de la Comarca Andina, cuando dicen: nuestra provincia dicen Río Negro, aunque están a 50 metros de Chubut. El sesgo bolsoncentrico no se le va a ir asi nomás.
Pero bueno, chicanas aparte y domesticas,podemos pensar que fue una invitación de doble entrada pensada por el periodista y, a la vez inducida, por un núcleo de historiadores que trabajan básicamente en el profesorado de El Bolsón, asi que esta bien.
La discusión fue muy buena, se dijeron cosas que comparto, es más que han sido señaladas por este blog ayer nomás. Pero….ay! la canción, la canción fue mal elegida.
Depende….., de Jarabe de Palo no era el tema. El depende es liberal, es Halperindonguiano. El depende nos acerca a la explicación de los dos demonios.
Hay cosas que no dependen, Bussi era un genocida, no depende de que el historiador sea el hijo de la Pando. La guerra del Paraguay fue un genocidio, ni siquiera fue funcional a un proyecto imperial nuestro, si lo fue al imperio del Brasil.
Los fusilamientos de la Patagonia enlodan a Yrigoyen, no depende de nada.
El depende aquí parece más una concesión a las diferentes miradas que la academia se permite. Pero hablamos de un esfuerzo por la verdad.
Hay verdades históricas que no dependen. Eso es importante de señalar. Pues si no corremos riesgos graves de correr la ética de la discusión histórica.
Podemos incluso señalar las debilidades de cualquiera, pero no lo hagamos depender de….
Construyamos otro relato, no un relato igual pero diferente. Esa es la idea de fondo que deberíamos tomar. Los que pongo las manos en el fuego no hicieron la elección con intencionalidad del depende que yo le doy al depende. Pero insisto, que no se nos cuele el pensamiento único, no depende.
Rusvi Tahan
Pero bueno, chicanas aparte y domesticas,podemos pensar que fue una invitación de doble entrada pensada por el periodista y, a la vez inducida, por un núcleo de historiadores que trabajan básicamente en el profesorado de El Bolsón, asi que esta bien.
La discusión fue muy buena, se dijeron cosas que comparto, es más que han sido señaladas por este blog ayer nomás. Pero….ay! la canción, la canción fue mal elegida.
Depende….., de Jarabe de Palo no era el tema. El depende es liberal, es Halperindonguiano. El depende nos acerca a la explicación de los dos demonios.
Hay cosas que no dependen, Bussi era un genocida, no depende de que el historiador sea el hijo de la Pando. La guerra del Paraguay fue un genocidio, ni siquiera fue funcional a un proyecto imperial nuestro, si lo fue al imperio del Brasil.
Los fusilamientos de la Patagonia enlodan a Yrigoyen, no depende de nada.
El depende aquí parece más una concesión a las diferentes miradas que la academia se permite. Pero hablamos de un esfuerzo por la verdad.
Hay verdades históricas que no dependen. Eso es importante de señalar. Pues si no corremos riesgos graves de correr la ética de la discusión histórica.
Podemos incluso señalar las debilidades de cualquiera, pero no lo hagamos depender de….
Construyamos otro relato, no un relato igual pero diferente. Esa es la idea de fondo que deberíamos tomar. Los que pongo las manos en el fuego no hicieron la elección con intencionalidad del depende que yo le doy al depende. Pero insisto, que no se nos cuele el pensamiento único, no depende.
Rusvi Tahan
miércoles, 30 de noviembre de 2011
A mi no me invitaron
A participar del Instituto Revisionista Manuel Dorrego. Igual lo banco. Que lio se armó ¿no es cierto?, lio por todos los ángulos. El más visible, el de la Historia Oficial Mitrista, al que adscriben un número importantísimo de historiadores de todo pelaje, buenos y no tanto.
Luego y en consonancia los intelectuales anti K., llámese Sarlo o cualquiera, da lo mismo.
Estará más oculto, ya que será tema de debate en las tertulias, será tema de futuros pases de factura, será tema de exegesis de cada producción de la Jauretche,el rechazo de la academia como grupo corporativo.
Finalmente la progresía histórica de izquierda de todas sus vertientes , que comulgan de fondo con la interpretación mitrista de la historia , dirá desde sus órganos muchas barbaridades.
Dicho esto, me permito señalar lo obvio, toda historia es revisionista, todo trabajo, desde el más pequeño al más largo revisa los documentos anteriores, los estados de la cuestión escritos, le formula nuevas preguntas a un acontecimiento, un proceso, etc.
El problema de La dorrego no es que sea revisionista, el problema es que manifieste abiertamente un fin político. Una decisión Tucididiana de hacer historia, parándose desde un lugar, para que las cosas se sepan.
Y esto es muy importante, no existe la neutralidad, a diferencia de Sarmiento, estoy convencido que las ideas se matan. Conocemos una parte de las ideas de Moreno, su Plan Revolucionario de Operaciones, pero lo conocimos muchos años después, cuando la deriva histórica ya no permitía aplicarlo, esa parte del ideario murió con Moreno. No nos equivoquemos en eso, si no se mataran, no habría hecho falta tanta sangre en este país y en todo el mundo. Un pensador evoluciona, llámese Moreno o Trosky. Su asesinato, su muerte prematura, quiebra una línea de pensamiento, aunque haya Morenistas o Troskistas, ellos releen sus líneas y arrancar para cualquier lado, no se sabe si ese era el lado que iba a tomar Moreno con el correr de los años. Cada uno de los seguidores, tiene en su matriz incorporadas cosas diferentes a Moreno, lógicas distintas, intereses distintos.
Por ello, la revisión de la historia argentina desde una perspectiva política distinta a la perspectiva que impera hasta hoy mayoritariamente es necesaria. Si me preguntan si ya existía, si existía, lo que no existía era la decisión de un gobierno de jugarse, como antes lo hicieron los del ´80, con Mitre y Roca, por escribir un relato del pasado que explique el presente desde su mirada y preanuncie un futuro deseable diferente al eje Mayo-Caseros- Roca- Aramburu-Videla-Menem. El primer peronismo, oficialmente, jamás desarticulo el relato oficial. La batalla por la cultura recién comienza en términos históricos.
Rusvi Tahan
Luego y en consonancia los intelectuales anti K., llámese Sarlo o cualquiera, da lo mismo.
Estará más oculto, ya que será tema de debate en las tertulias, será tema de futuros pases de factura, será tema de exegesis de cada producción de la Jauretche,el rechazo de la academia como grupo corporativo.
Finalmente la progresía histórica de izquierda de todas sus vertientes , que comulgan de fondo con la interpretación mitrista de la historia , dirá desde sus órganos muchas barbaridades.
Dicho esto, me permito señalar lo obvio, toda historia es revisionista, todo trabajo, desde el más pequeño al más largo revisa los documentos anteriores, los estados de la cuestión escritos, le formula nuevas preguntas a un acontecimiento, un proceso, etc.
El problema de La dorrego no es que sea revisionista, el problema es que manifieste abiertamente un fin político. Una decisión Tucididiana de hacer historia, parándose desde un lugar, para que las cosas se sepan.
Y esto es muy importante, no existe la neutralidad, a diferencia de Sarmiento, estoy convencido que las ideas se matan. Conocemos una parte de las ideas de Moreno, su Plan Revolucionario de Operaciones, pero lo conocimos muchos años después, cuando la deriva histórica ya no permitía aplicarlo, esa parte del ideario murió con Moreno. No nos equivoquemos en eso, si no se mataran, no habría hecho falta tanta sangre en este país y en todo el mundo. Un pensador evoluciona, llámese Moreno o Trosky. Su asesinato, su muerte prematura, quiebra una línea de pensamiento, aunque haya Morenistas o Troskistas, ellos releen sus líneas y arrancar para cualquier lado, no se sabe si ese era el lado que iba a tomar Moreno con el correr de los años. Cada uno de los seguidores, tiene en su matriz incorporadas cosas diferentes a Moreno, lógicas distintas, intereses distintos.
Por ello, la revisión de la historia argentina desde una perspectiva política distinta a la perspectiva que impera hasta hoy mayoritariamente es necesaria. Si me preguntan si ya existía, si existía, lo que no existía era la decisión de un gobierno de jugarse, como antes lo hicieron los del ´80, con Mitre y Roca, por escribir un relato del pasado que explique el presente desde su mirada y preanuncie un futuro deseable diferente al eje Mayo-Caseros- Roca- Aramburu-Videla-Menem. El primer peronismo, oficialmente, jamás desarticulo el relato oficial. La batalla por la cultura recién comienza en términos históricos.
Rusvi Tahan
lunes, 21 de noviembre de 2011
elecciones en España
Mi amigo el zaragozano, y como respuesta a un mail mío deseándole suerte, a sabiendas de que sería perra, me contestó con una carta que trascribo más abajo. España y Europa caminan paso a paso a un abismo muy oscuro.
Rusvi Tahan
Querido amigo:
Aún no he podido ir a votar pues está cayendo agua a lo loco, pero evidentemente ni mares, ni lluvias, etc. me lo impedirán. Así pues, a pie de urna escribo lo siguiente:
La virulencia de los ataques de la oposición contra el Gobierno durante el periodo político que está expirando, acusándolo de promover la ruptura de la unidad de España mediante el Estatuto catalán y de obstaculizar la acción de la Justicia para impedir el esclarecimiento de la supuesta participación de ETA en el atentado del 11-M, se han quedado cortas. Los casi cinco millones de parados han hecho innecesaria la búsqueda por el PP de motivos estrambóticos para criticar a un Gobierno atrapado por la magnitud de la crisis, sus medidas ineficaces a la hora de combatirla y sus errores de diagnóstico y de pronóstico. Y así la actual campaña electoral ha sido aplastada por la magnitud de la crisis económica y de las cifras del paro.
Por otra parte, el de los Programas Electorales es un auténtico género literario no sólo por su característico estilo, sino por la dudosísima veracidad de sus contenidos y presunto cumplimiento: qué se comprometen a mantener, a revisar, a recortar, a añadir, a reformar, ni cómo lo financiarán. En la actualidad los de los partidos en contienda a lo único que proponen son medidas de austeridad y como máximo un bastante genérico plan reactivador, evidentemente sin promesas de más a más como en ocasiones anteriores.
Pero es que tradicionalmente el Programa Electoral del partido ganador de las elecciones (generales, autonómicas o municipales), después no ha servido normalmente para mucho. Suele ser papel mojado. El ya desaparecido Tierno Galván un día un poco cínicamente dijo: "los Programas son para no cumplirlos"). Sin embargo triunfe quien triunfe en este 20-N y pasados los tradicionales “100 días” del nuevo gobierno, deberemos tomar la palabra y exigir que se cumpla su Programa Electoral.
Y es que lo que se dice se hace, o por lo menos se intenta hacerlo. Una democracia es tanto más madura cuanto mejor auditan los ciudadanos de modo cotidiano el cumplimiento de las promesas electorales y denuncian sus desviaciones, después de un análisis de las memorias económicas -cuánto cuestan y qué cosas se dejan de hacer, alternativamente- de las medidas que se toman. En definitiva, en una auténtica democracia -y la española no ya tan adolescente, aunque a veces actúe como tal- los ciudadanos debemos convertirnos en una especie de permanente Tribunal de Cuentas.
Un abrazo
Rusvi Tahan
Querido amigo:
Aún no he podido ir a votar pues está cayendo agua a lo loco, pero evidentemente ni mares, ni lluvias, etc. me lo impedirán. Así pues, a pie de urna escribo lo siguiente:
La virulencia de los ataques de la oposición contra el Gobierno durante el periodo político que está expirando, acusándolo de promover la ruptura de la unidad de España mediante el Estatuto catalán y de obstaculizar la acción de la Justicia para impedir el esclarecimiento de la supuesta participación de ETA en el atentado del 11-M, se han quedado cortas. Los casi cinco millones de parados han hecho innecesaria la búsqueda por el PP de motivos estrambóticos para criticar a un Gobierno atrapado por la magnitud de la crisis, sus medidas ineficaces a la hora de combatirla y sus errores de diagnóstico y de pronóstico. Y así la actual campaña electoral ha sido aplastada por la magnitud de la crisis económica y de las cifras del paro.
Por otra parte, el de los Programas Electorales es un auténtico género literario no sólo por su característico estilo, sino por la dudosísima veracidad de sus contenidos y presunto cumplimiento: qué se comprometen a mantener, a revisar, a recortar, a añadir, a reformar, ni cómo lo financiarán. En la actualidad los de los partidos en contienda a lo único que proponen son medidas de austeridad y como máximo un bastante genérico plan reactivador, evidentemente sin promesas de más a más como en ocasiones anteriores.
Pero es que tradicionalmente el Programa Electoral del partido ganador de las elecciones (generales, autonómicas o municipales), después no ha servido normalmente para mucho. Suele ser papel mojado. El ya desaparecido Tierno Galván un día un poco cínicamente dijo: "los Programas son para no cumplirlos"). Sin embargo triunfe quien triunfe en este 20-N y pasados los tradicionales “100 días” del nuevo gobierno, deberemos tomar la palabra y exigir que se cumpla su Programa Electoral.
Y es que lo que se dice se hace, o por lo menos se intenta hacerlo. Una democracia es tanto más madura cuanto mejor auditan los ciudadanos de modo cotidiano el cumplimiento de las promesas electorales y denuncian sus desviaciones, después de un análisis de las memorias económicas -cuánto cuestan y qué cosas se dejan de hacer, alternativamente- de las medidas que se toman. En definitiva, en una auténtica democracia -y la española no ya tan adolescente, aunque a veces actúe como tal- los ciudadanos debemos convertirnos en una especie de permanente Tribunal de Cuentas.
Un abrazo
domingo, 20 de noviembre de 2011
"Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo"
Mi amigo el malaonda lujanero me mando esta nota, cuando la lei me impacto, en especial en la parte en que habla de la domesticación de los historiadores. Inmediatamente me vinieron a la mente dos ejemplos. El primero Halperin, gorila interperrito y justificador de todas las cosas que pasaron dandole un matiz cinico a su pensamiento. El segundo y más reciente Marcos Novaro, ya en su libro Pilotos de Tormenta el titulo presentaba a personajes que la habían conducido en épocas dificiles y eso justificaba su accionar en contra del pueblo.Ahora ya desembozadamente gorila se dedica a aparcer en cuanto programa de televisión hay dandole con un caño al gobierno, sin decir, miren muchachos soy un historiador militantemente radical.
Asi que a leer a Fontana hermanos.
Rusvi Tahan
"Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo"
El historiador Josep Fontana revisa la evolución de Occidente desde el final de la II Guerra Mundial en 'Por el bien del imperio' y concluye que esta crisis es consecuencia del neoliberalismo desatado hace 40 años
PEIO H. RIAÑO BARCELONA 19/11/2011 12:00
Hoy es un día importante para hacerse preguntas. ¿Por qué los derechos de los trabajadores se han quedado en ascuas en los últimos cuatro años? ¿Qué ha pasado en los últimos 50 años en el mundo? ¿Dónde ha quedado el reparto equitativo o la cohesión social? ¿Es esta crisis económica un hecho aislado o es la consecuencia de una actitud voraz sin freno ni reglas? ¿Cómo han conquistado la soberanía los más ricos? Es un día oportuno para lanzarle todas las cuestiones a la Historia, a la espera de un rebote de lucidez.
Es fácil confiar en las capacidades de la Historia para aclarar el presente, si quien ilumina es Josep Fontana (Barcelona, 1931). Desde la primera página de Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945 (que acaba de publicar la editorial Pasado y Presente) su autor reconoce que la obra, a la que se ha dedicado en los últimos 15 años, tiene su origen en la frustración de no haber alcanzado un mundo mejor, en las falsas promesas que a sus 14 años, con la II Guerra Mundial finalizada, les habían lanzado. "Nos garantizaban, entre otras cosas, a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza. Cuando se han cumplido ya 70 años de aquellas promesas, la frustración no puede ser mayor", advierte este historiador maestro de historiadores, referencia esencial para entender el siglo XIX y, ahora, el XX.
Seis décadas después, Alemania vuelve a dominar Europa, y Estados Unidos ve cómo China amenaza su hegemonía. ¿Por qué un historiador del siglo XIX analiza los acontecimientos de la segunda mitad del siglo XX e incluye, en este espectacular estudio de casi 1.300 páginas, la última hora de esta crisis económica? "Porque un historiador lo primero que tiene que hacer es estar abierto, y a mí me interesan muchas más cosas que el siglo XIX. Cuando empecé a escribir el libro, la enseñanza del mundo contemporáneo en la Universidad era escasísima y más bien pobre. Me pregunté qué había pasado para que lo que entonces prometía ser un futuro espléndido no haya cuajado", cuenta a este periódico.
Reconoce que la crisis de 2008 abrió los ojos a muchos, porque entendieron que "era un fenómeno de una dimensión mucho mayor". Por eso añade que leer varios periódicos al día es necesario para entender el mundo que vives. "¿Cómo vas a entender el siglo XIX si no entiendes el mundo actual?". "Desde los años setenta hemos vivido una involución, que rompió con la evolución iniciada con la crisis de los treinta", dice. "Buena parte de las concesiones sociales se lograron por el miedo de los grupos dominantes a que un descontento popular masivo provocara una amenaza revolucionaria que derribase el sistema", describe Fontana.
"Han pasado 70 años de las promesas de la II Guerra Mundial y hoy sólo hay frustración""A partir de los años setenta, los ricos pierden el miedo. Y hoy, ¿a qué revolución van a temer los banqueros? Han perdido el miedo, y desencadenan el empobrecimiento global y el enriquecimiento de su grupo. Porque es una crisis desigual, que afecta sólo a los más pobres", cuenta. Para demostrarlo señala a los beneficios alcanzados por grupos como Citigroup o el conglomerado de lujo LVMH (Louis Vuitton y Moët Hennessy).
"Las clases dominantes han vivido siempre con fantasmas: los jacobinos, los carbonarios, los masones, los anarquistas, los comunistas. Temían unas fuerzas oscuras que medraban para un día cambiar el mundo y quitarles todo. Eran amenazas fantasmales, pero los miedos eran reales", explica. Con esos miedos los trabajadores obtenían de los gobiernos concesiones, y las clases dominantes mantener el orden social. El primero en introducir medidas de seguros sociales en Europa fue, justamente, Bismarck, con el objetivo de calmar los ánimos.
Siglo y medio de logros
Así que, para el profesor, el factor que desencadena la fase crítica, que atraviesa en estos momentos el Estado del bienestar, es la pérdida del miedo de las clases dominantes a una revuelta popular. Hasta los setenta se vivió el impulso que "permitió el reparto equitativo de sus frutos y un cierto avance de libertades". "El modelo construido en Europa como fruto de siglo y medio de luchas sociales era destruido. Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo", sentencia.
La prueba está en que "hay un momento en que la amenaza de una revolución subversiva del comunismo ya no existe y los poderosos entienden que ya no tienen amenazas". Esas intimidaciones, para Fontana, han permitido transformar la sociedad europea desde la Revolución Francesa hasta los años setenta del siglo XX. Justamente, una de las ideas claves de la obra de una ambición inédita en la historiografía española es la creación del aparato económico de organizaciones empresariales que se aúnan para plantarle cara a la agitación.
"Las concesiones sociales se lograron por el miedo a un descontento popular masivo y revolucionario"El presidente demócrata Jimmy Carter logra las primeras victorias para los ricos: evita la creación de una agencia de protección de los consumidores, "una de las cosas que más temen", e impide que los sindicatos vivan con la independencia con la que hasta ese momento habían trabajado. "Los demócratas empiezan a recibir ayudas de los empresarios, hasta entonces recibían dinero sobre todo de los sindicatos", explica. "Con Reagan llega el primer corte de impuestos y las primeras batallas contra los sindicatos. La señora Margaret Thatcher dará la batalla contra el sindicato de los mineros", relata.
Ahondando en la idea del control social, aclara que "el fascismo surgió en momentos en que parecía que la capacidad del capitalismo para seguir manteniendo el orden social interno estaba fallando". Es decir, que aparece como una solución de urgencia ante el peligro de ruptura social. "Por decirlo de alguna manera: el New Deal de Roosevelt es una alternativa al fascismo". ¿El miedo al fascismo dejó campo libre al capitalismo? "Sí, pero las cosas que ha conseguido lo ha hecho pactando".
Contra la resignación
La Historia es una llamada a la acción, el despertar de las conciencias, tal y como la entiende Josep Fontana. Dice haberlo aprendido de Vicens Vives, quien creía que la Historia servía "para ayudar a que las cosas funcionaran". En ese sentido, Fontana encuentra una segunda oportunidad para los historiadores en estos momentos de desorientación. "Habiendo fallado las certezas de los modelos con los que los economistas, como Greenspan, articulaban el futuro, hay que preguntarles a los historiadores qué es lo que ha ido mal para recomponer las certezas".
Avisa: esa función sólo sucederá si aceptan su función crítica, si no se dedican a "abastecer el orden establecido con legitimaciones, que es lo que ha hecho la historiografía académica". Y se queja de la falta de responsabilidad de la ciencia: "Desde 1945 a esta parte, la historiografía se ha dedicado a convencer a la gente de que todo intento de cambiar las reglas sociales conduce al desastre, lo cual es una lección de resignación incomparable. Pero eso no es lo que la historia debe hacer, en algún momento debe mover hacia el cambio. Un gramo de sensatez puede ayudar a cambiar las cosas".
"Hay que preguntarles a los historiadores qué es lo que ha ido mal para recomponer las certezas"
Ese gramo pasa por no crear falsas esperanzas para seguir caminando. Fontana prefiere hacer ver que la situación es irreversible para llamar al cambio. "Hay que combatir contra la hipnosis de la crisis, que induce a pensar que es un fenómeno de corto plazo, que se remediará. Pero esto ya dura más de 40 años y no tiene remedio fácil. ¡La ilusión de que siendo austeros va a pasar es un engaño! Cuando Esperanza Aguirre plantea que la educación no puede ser gratuita para todos mientras dure la crisis, no está pensando más que en el futuro la educación sólo la recibirá quien la pague. Las medidas de austeridad no lograrán que los cinco millones de parados de este país vayan a volver a encontrar ocupación", aclara.
Dibuja un panorama realmente duro para la generación que ahora tiene 20 y 30 años, "no tienen futuro". La protesta es inevitable. Pero en estas condiciones hay diferencias: "No es como en Mayo del 68. Los que protestaban entonces se terminaron integrando en la sociedad. Los que protestan hoy no tienen posibilidad de integración".
Por supuesto, también tiene palabras para los movimientos, "plenamente justificados", de indignación mundial. Aunque avisa de que estos movimientos no deben enquistarse en el ruido de los antiguos antisistema, porque "generarán miedo en la misma población". "La única posibilidad de cambio en estos momentos está en ellos, sólo ellos pueden hacer que el sistema vuelva a negociar para permitir una situación un poco más justa, como la que hubo entre los años treinta y setenta, para volver al menos a unas condiciones civilizadas", explica convencido.
Una izquierda frustrada
Empezamos a entender porqué nunca un libro de Historia fue tan actual. Él esperaba mucho más de la civilización occidental y reconoce sentir que, de alguna manera, nos han estafado. "Yo vengo de una izquierda frustrada varias veces. Frustrada en este país con la Transición, porque cuando estábamos en la clandestinidad esperábamos mucho más que el tipo de pacto que luego se produjo", dice. Entre las verdades dolorosas que sabemos gracias a él está la de que la Historia ni siquiera es un proceso continuo de progreso.
La Historia tampoco puede ser usada con fines propagandísticos, señala. ¿El Diccionario Biográfico Español entra en esa categoría? "El Diccionario es una muestra de la incompetencia de quienes trataron de montar eso y de instituciones como la Academia. Lo que ha salido es una muestra de lo que esa casa puede dar: un disparate. Para empezar, el proyecto mismo es un disparate. Hoy no tiene ningún sentido hacer eso. No hace ninguna falta. Es como hacer una enciclopedia, ¿quién hace hoy una enciclopedia? Estamos en un mundo muy distinto", y él lo sigue atentamente para analizarlo.
Asi que a leer a Fontana hermanos.
Rusvi Tahan
"Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo"
El historiador Josep Fontana revisa la evolución de Occidente desde el final de la II Guerra Mundial en 'Por el bien del imperio' y concluye que esta crisis es consecuencia del neoliberalismo desatado hace 40 años
PEIO H. RIAÑO BARCELONA 19/11/2011 12:00
Hoy es un día importante para hacerse preguntas. ¿Por qué los derechos de los trabajadores se han quedado en ascuas en los últimos cuatro años? ¿Qué ha pasado en los últimos 50 años en el mundo? ¿Dónde ha quedado el reparto equitativo o la cohesión social? ¿Es esta crisis económica un hecho aislado o es la consecuencia de una actitud voraz sin freno ni reglas? ¿Cómo han conquistado la soberanía los más ricos? Es un día oportuno para lanzarle todas las cuestiones a la Historia, a la espera de un rebote de lucidez.
Es fácil confiar en las capacidades de la Historia para aclarar el presente, si quien ilumina es Josep Fontana (Barcelona, 1931). Desde la primera página de Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945 (que acaba de publicar la editorial Pasado y Presente) su autor reconoce que la obra, a la que se ha dedicado en los últimos 15 años, tiene su origen en la frustración de no haber alcanzado un mundo mejor, en las falsas promesas que a sus 14 años, con la II Guerra Mundial finalizada, les habían lanzado. "Nos garantizaban, entre otras cosas, a todos los hombres de todos los países una existencia libre, sin miedo ni pobreza. Cuando se han cumplido ya 70 años de aquellas promesas, la frustración no puede ser mayor", advierte este historiador maestro de historiadores, referencia esencial para entender el siglo XIX y, ahora, el XX.
Seis décadas después, Alemania vuelve a dominar Europa, y Estados Unidos ve cómo China amenaza su hegemonía. ¿Por qué un historiador del siglo XIX analiza los acontecimientos de la segunda mitad del siglo XX e incluye, en este espectacular estudio de casi 1.300 páginas, la última hora de esta crisis económica? "Porque un historiador lo primero que tiene que hacer es estar abierto, y a mí me interesan muchas más cosas que el siglo XIX. Cuando empecé a escribir el libro, la enseñanza del mundo contemporáneo en la Universidad era escasísima y más bien pobre. Me pregunté qué había pasado para que lo que entonces prometía ser un futuro espléndido no haya cuajado", cuenta a este periódico.
Reconoce que la crisis de 2008 abrió los ojos a muchos, porque entendieron que "era un fenómeno de una dimensión mucho mayor". Por eso añade que leer varios periódicos al día es necesario para entender el mundo que vives. "¿Cómo vas a entender el siglo XIX si no entiendes el mundo actual?". "Desde los años setenta hemos vivido una involución, que rompió con la evolución iniciada con la crisis de los treinta", dice. "Buena parte de las concesiones sociales se lograron por el miedo de los grupos dominantes a que un descontento popular masivo provocara una amenaza revolucionaria que derribase el sistema", describe Fontana.
"Han pasado 70 años de las promesas de la II Guerra Mundial y hoy sólo hay frustración""A partir de los años setenta, los ricos pierden el miedo. Y hoy, ¿a qué revolución van a temer los banqueros? Han perdido el miedo, y desencadenan el empobrecimiento global y el enriquecimiento de su grupo. Porque es una crisis desigual, que afecta sólo a los más pobres", cuenta. Para demostrarlo señala a los beneficios alcanzados por grupos como Citigroup o el conglomerado de lujo LVMH (Louis Vuitton y Moët Hennessy).
"Las clases dominantes han vivido siempre con fantasmas: los jacobinos, los carbonarios, los masones, los anarquistas, los comunistas. Temían unas fuerzas oscuras que medraban para un día cambiar el mundo y quitarles todo. Eran amenazas fantasmales, pero los miedos eran reales", explica. Con esos miedos los trabajadores obtenían de los gobiernos concesiones, y las clases dominantes mantener el orden social. El primero en introducir medidas de seguros sociales en Europa fue, justamente, Bismarck, con el objetivo de calmar los ánimos.
Siglo y medio de logros
Así que, para el profesor, el factor que desencadena la fase crítica, que atraviesa en estos momentos el Estado del bienestar, es la pérdida del miedo de las clases dominantes a una revuelta popular. Hasta los setenta se vivió el impulso que "permitió el reparto equitativo de sus frutos y un cierto avance de libertades". "El modelo construido en Europa como fruto de siglo y medio de luchas sociales era destruido. Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo", sentencia.
La prueba está en que "hay un momento en que la amenaza de una revolución subversiva del comunismo ya no existe y los poderosos entienden que ya no tienen amenazas". Esas intimidaciones, para Fontana, han permitido transformar la sociedad europea desde la Revolución Francesa hasta los años setenta del siglo XX. Justamente, una de las ideas claves de la obra de una ambición inédita en la historiografía española es la creación del aparato económico de organizaciones empresariales que se aúnan para plantarle cara a la agitación.
"Las concesiones sociales se lograron por el miedo a un descontento popular masivo y revolucionario"El presidente demócrata Jimmy Carter logra las primeras victorias para los ricos: evita la creación de una agencia de protección de los consumidores, "una de las cosas que más temen", e impide que los sindicatos vivan con la independencia con la que hasta ese momento habían trabajado. "Los demócratas empiezan a recibir ayudas de los empresarios, hasta entonces recibían dinero sobre todo de los sindicatos", explica. "Con Reagan llega el primer corte de impuestos y las primeras batallas contra los sindicatos. La señora Margaret Thatcher dará la batalla contra el sindicato de los mineros", relata.
Ahondando en la idea del control social, aclara que "el fascismo surgió en momentos en que parecía que la capacidad del capitalismo para seguir manteniendo el orden social interno estaba fallando". Es decir, que aparece como una solución de urgencia ante el peligro de ruptura social. "Por decirlo de alguna manera: el New Deal de Roosevelt es una alternativa al fascismo". ¿El miedo al fascismo dejó campo libre al capitalismo? "Sí, pero las cosas que ha conseguido lo ha hecho pactando".
Contra la resignación
La Historia es una llamada a la acción, el despertar de las conciencias, tal y como la entiende Josep Fontana. Dice haberlo aprendido de Vicens Vives, quien creía que la Historia servía "para ayudar a que las cosas funcionaran". En ese sentido, Fontana encuentra una segunda oportunidad para los historiadores en estos momentos de desorientación. "Habiendo fallado las certezas de los modelos con los que los economistas, como Greenspan, articulaban el futuro, hay que preguntarles a los historiadores qué es lo que ha ido mal para recomponer las certezas".
Avisa: esa función sólo sucederá si aceptan su función crítica, si no se dedican a "abastecer el orden establecido con legitimaciones, que es lo que ha hecho la historiografía académica". Y se queja de la falta de responsabilidad de la ciencia: "Desde 1945 a esta parte, la historiografía se ha dedicado a convencer a la gente de que todo intento de cambiar las reglas sociales conduce al desastre, lo cual es una lección de resignación incomparable. Pero eso no es lo que la historia debe hacer, en algún momento debe mover hacia el cambio. Un gramo de sensatez puede ayudar a cambiar las cosas".
"Hay que preguntarles a los historiadores qué es lo que ha ido mal para recomponer las certezas"
Ese gramo pasa por no crear falsas esperanzas para seguir caminando. Fontana prefiere hacer ver que la situación es irreversible para llamar al cambio. "Hay que combatir contra la hipnosis de la crisis, que induce a pensar que es un fenómeno de corto plazo, que se remediará. Pero esto ya dura más de 40 años y no tiene remedio fácil. ¡La ilusión de que siendo austeros va a pasar es un engaño! Cuando Esperanza Aguirre plantea que la educación no puede ser gratuita para todos mientras dure la crisis, no está pensando más que en el futuro la educación sólo la recibirá quien la pague. Las medidas de austeridad no lograrán que los cinco millones de parados de este país vayan a volver a encontrar ocupación", aclara.
Dibuja un panorama realmente duro para la generación que ahora tiene 20 y 30 años, "no tienen futuro". La protesta es inevitable. Pero en estas condiciones hay diferencias: "No es como en Mayo del 68. Los que protestaban entonces se terminaron integrando en la sociedad. Los que protestan hoy no tienen posibilidad de integración".
Por supuesto, también tiene palabras para los movimientos, "plenamente justificados", de indignación mundial. Aunque avisa de que estos movimientos no deben enquistarse en el ruido de los antiguos antisistema, porque "generarán miedo en la misma población". "La única posibilidad de cambio en estos momentos está en ellos, sólo ellos pueden hacer que el sistema vuelva a negociar para permitir una situación un poco más justa, como la que hubo entre los años treinta y setenta, para volver al menos a unas condiciones civilizadas", explica convencido.
Una izquierda frustrada
Empezamos a entender porqué nunca un libro de Historia fue tan actual. Él esperaba mucho más de la civilización occidental y reconoce sentir que, de alguna manera, nos han estafado. "Yo vengo de una izquierda frustrada varias veces. Frustrada en este país con la Transición, porque cuando estábamos en la clandestinidad esperábamos mucho más que el tipo de pacto que luego se produjo", dice. Entre las verdades dolorosas que sabemos gracias a él está la de que la Historia ni siquiera es un proceso continuo de progreso.
La Historia tampoco puede ser usada con fines propagandísticos, señala. ¿El Diccionario Biográfico Español entra en esa categoría? "El Diccionario es una muestra de la incompetencia de quienes trataron de montar eso y de instituciones como la Academia. Lo que ha salido es una muestra de lo que esa casa puede dar: un disparate. Para empezar, el proyecto mismo es un disparate. Hoy no tiene ningún sentido hacer eso. No hace ninguna falta. Es como hacer una enciclopedia, ¿quién hace hoy una enciclopedia? Estamos en un mundo muy distinto", y él lo sigue atentamente para analizarlo.
jueves, 10 de noviembre de 2011
¡QUE PAIS GENEROSO!
Con la misma premura que catapulto a mi amigo Juancho neuquino a su casilla de mensajes al anoticiarse de una novedad importante yo no he podido resistir copiarles esta noticia, la foto me pareció demasiado, casi obsena.
Los Belsunce seguirán presos y su familia protestó en la Plaza de Mayo
La verdad es que esto es una muestra más de los cambios que han ocurrido en la Argentina, la calle es de todos. De los Garcia Belsunse siempre fue la avenida Libertador, la Panamericana y seguro algunas callecitas de Palermo Chico, la Historia Oficial en dos tomos.
Pero además los K. habilitaron la Plaza de Mayo para recónditos gorilas, periodistas de represores y amanuenses del proceso. Si esto es un populismo fascista yo soy Tita Merello.
Por supuesto que la marcha de las amigas de Maria Marta nadie las recuerda, además ni uno de esa familia se sumó a pedir por el esclarecimiento de su crimen. Que tiene culpables, tiene cómplices, lo que no tiene aún es el sórdido móvil. Anda a saber qué fue lo que a esta familia paqueta la lanzo a matar a uno de sus miembros.
Si no hay libertad de prensa y de circulación, esto es Moscú en 1936 cuando Stalin lanzaba sus purgas, que no eran digestivas, sino que se devoraban a sus ex - compañeros.
La verdad es que siento vergüenza ajena con esta marcha.
Perdón amigos pero no podía dejar de comentar esta barbaridad.
Rusvi Tahan
Los Belsunce seguirán presos y su familia protestó en la Plaza de Mayo
La verdad es que esto es una muestra más de los cambios que han ocurrido en la Argentina, la calle es de todos. De los Garcia Belsunse siempre fue la avenida Libertador, la Panamericana y seguro algunas callecitas de Palermo Chico, la Historia Oficial en dos tomos.
Pero además los K. habilitaron la Plaza de Mayo para recónditos gorilas, periodistas de represores y amanuenses del proceso. Si esto es un populismo fascista yo soy Tita Merello.
Por supuesto que la marcha de las amigas de Maria Marta nadie las recuerda, además ni uno de esa familia se sumó a pedir por el esclarecimiento de su crimen. Que tiene culpables, tiene cómplices, lo que no tiene aún es el sórdido móvil. Anda a saber qué fue lo que a esta familia paqueta la lanzo a matar a uno de sus miembros.
Si no hay libertad de prensa y de circulación, esto es Moscú en 1936 cuando Stalin lanzaba sus purgas, que no eran digestivas, sino que se devoraban a sus ex - compañeros.
La verdad es que siento vergüenza ajena con esta marcha.
Perdón amigos pero no podía dejar de comentar esta barbaridad.
Rusvi Tahan
jueves, 3 de noviembre de 2011
Un drama griego
La decisión de Papandreu, de intentar hacer un poquitín de honra a su apellido, que carga con una enorme historia del socialismo griego y, por lo menos, preguntar a los griegos si lo que hace lo aceptan, un mínimo de cordura y respeto político, ya que lo que acepten o rechacen lo pagaran los griegos, quien si no, ha mostrado la enorme hipocresía de este siglo XXI, donde los “lideres” continúan cagándose en todo con tal de defender este sistema capitalista financiero que amenaza con acabar con todos nosotros.
Finalmente Papandreu se cago en las patas y en su pueblo. Al igual que Zapatero, al igual que el Felipe con la OTAN.
Parece increíble que los mismos países que se dicen adalides de sistemas democráticos se nieguen a una simple consulta popular. Bueno si son los mismos que democratizaron Irak y ahora Libia.
El problema, claro está, en que si Grecia decia que no, se vendrían en cascada los no de españoles, italianos, portugueses, irlandeses.
Y los turbios manejos que con triangulaciones nefastas han hecho los banqueros globalizados estallaran en mil pedazos.
¿sabia usted? Que Francia le pedía plata al 3 % a Gran Bretaña y se la prestaba al 10 % a los griegos ( los números son para graficar no exactos) y así esto, una simple triangulación, desnuda la mentira de este “rescate” de Grecia, se recata el robo no a los griegos.
Por ello, que el gobierno Argentino este ajustando cuentas con los grandes subsidiados ( bancos , mineras, compañías aseguradoras, petroleras) y que luego siga con los Pedraza de Puerto Madero es una medida sana, ante un mundo que amenaza con hundirse y del que , seamos francos, por más blindaje que tengamos puede arrastrarnos si no aumentamos el “vivir con lo nuestro”.
Por ello me permito mandarles esta joyita de los diarios, insospechados, que a diferencia de Clarín y TN se hacen mejores preguntas sobre la realidad.
Rusvi Tahan
'The New York Times', el 'Journal' y 'Der Spiegel' apoyan el referéndum
Papandreu recibe el respaldo de diversos medios internacionales.
PÚBLICO.ES MADRID 03/11/2011 02:43 Actualizado: 03/11/2011 12:20
Editorial del diario 'The New York Times' de este jueves.
Dos diarios de referencia mundial, el New York Times y The Wall Street Journal, y el semanario alemán Der Spiegel, han salido en tromba a defender la celebración de un referéndum en Grecia para consultar si aceptan o no el segundo tramo del plan de rescate al país.
"¿Quién habría dicho que Grecia tenía algo que enseñar al mundo sobre la democracia?". Y ¿quién habría dicho que este iba a ser el mensaje que transmitiría, en uno de sus editoriales de ayer, el diario del centro neurálgico del mundo financiero, The Wall Street Journal?
Mientras los líderes europeos de casi todo signo criticaban la decisión del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, los medios más cercanos a los cotos de poder se mostraron mucho más comprensivos con el derecho a decidir de una población que está abocada a sufrir una década de austeridad.
"El hombre más impopular de Europa", como dice The Wall Street Journal en referencia a Papandreu, es para el diario el que ha roto la inercia europea de dejar "sin opciones para expresarse a los contribuyentes" pese a ser "quienes finalmente van a cargar con unos rescates cada vez más caros". El diario de Wall Street lanza un doloroso dardo al proyecto europeo y a cómo se ha construido al margen de sus ciudadanos, a quienes "no siempre les gusta lo que las élites (políticas) proponen para ellos" como quedó patente "en los rechazos al proyecto de Constitución Europea en 2005 por parte de franceses y holandeses".
Los griegos tienen derecho a ser responsables de las consecuencias de votar contra el rescate, y el Gobierno de Papandreu y los planes de austeridad saldrán reforzados si el resultado del referéndum es positivo. Esa opción es mejor que las protestas en las calles, considera el editorial, en línea con el de Financial Times, aunque este diario considera que las complicaciones surgidas por la decisión pueden ser muy elevadas.
En la BBC, tanto Gavin Hewitt, editor para Europa; como el jefe de Economía, Robert Preston, critican que "referéndum" se haya convertido en una "palabra sucia en Bruselas", a pesar del año y medio de medidas de austeridad que tanto han cambiado la vida de los griegos y de que "es difícil exagerar con el grado de humillación que han creado los rescates".
El columnista Sven Böll, en el semanario alemán Der Spiegel, no sólo dice que Papandreu "acierta", sino que asegura que desde que comenzaron las medidas de austeridad, Grecia había dejado de ser "un estado soberano de facto".
También The New York Times se muestra comprensible con Papandreu en un editorial donde también se critica a Angela Merkel y Nicolas Sarkozy. "No somos fans de los referéndum", asegura el diario neoyorquino, "pero entendemos las circustancias que han llevado a Yorgos Papandreu a convocar de repente un referéndum".
El editorial señala las dificultades que va a tener Grecia para pagar sus facturas a partir de diciembre y el riesgo que supone para Papandreu la convocatoria de la consulta popular. The New York Times ve con preocupación la posible quiebra del país heleno, algo que podría "provocar un daño enorme a la economía mundial".
Además, el rotativo estadounidense pide a los líderes europeos que den algo de "aire" a Grecia para poder "crecer y ahorrar". En concreto, el editorial se centra en Sarkozy y Merkel, a quienes urge a "asumir su propia responsabilidad en la crisis" y a "arreglarla" de una vez por todas.
Finalmente Papandreu se cago en las patas y en su pueblo. Al igual que Zapatero, al igual que el Felipe con la OTAN.
Parece increíble que los mismos países que se dicen adalides de sistemas democráticos se nieguen a una simple consulta popular. Bueno si son los mismos que democratizaron Irak y ahora Libia.
El problema, claro está, en que si Grecia decia que no, se vendrían en cascada los no de españoles, italianos, portugueses, irlandeses.
Y los turbios manejos que con triangulaciones nefastas han hecho los banqueros globalizados estallaran en mil pedazos.
¿sabia usted? Que Francia le pedía plata al 3 % a Gran Bretaña y se la prestaba al 10 % a los griegos ( los números son para graficar no exactos) y así esto, una simple triangulación, desnuda la mentira de este “rescate” de Grecia, se recata el robo no a los griegos.
Por ello, que el gobierno Argentino este ajustando cuentas con los grandes subsidiados ( bancos , mineras, compañías aseguradoras, petroleras) y que luego siga con los Pedraza de Puerto Madero es una medida sana, ante un mundo que amenaza con hundirse y del que , seamos francos, por más blindaje que tengamos puede arrastrarnos si no aumentamos el “vivir con lo nuestro”.
Por ello me permito mandarles esta joyita de los diarios, insospechados, que a diferencia de Clarín y TN se hacen mejores preguntas sobre la realidad.
Rusvi Tahan
'The New York Times', el 'Journal' y 'Der Spiegel' apoyan el referéndum
Papandreu recibe el respaldo de diversos medios internacionales.
PÚBLICO.ES MADRID 03/11/2011 02:43 Actualizado: 03/11/2011 12:20
Editorial del diario 'The New York Times' de este jueves.
Dos diarios de referencia mundial, el New York Times y The Wall Street Journal, y el semanario alemán Der Spiegel, han salido en tromba a defender la celebración de un referéndum en Grecia para consultar si aceptan o no el segundo tramo del plan de rescate al país.
"¿Quién habría dicho que Grecia tenía algo que enseñar al mundo sobre la democracia?". Y ¿quién habría dicho que este iba a ser el mensaje que transmitiría, en uno de sus editoriales de ayer, el diario del centro neurálgico del mundo financiero, The Wall Street Journal?
Mientras los líderes europeos de casi todo signo criticaban la decisión del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, los medios más cercanos a los cotos de poder se mostraron mucho más comprensivos con el derecho a decidir de una población que está abocada a sufrir una década de austeridad.
"El hombre más impopular de Europa", como dice The Wall Street Journal en referencia a Papandreu, es para el diario el que ha roto la inercia europea de dejar "sin opciones para expresarse a los contribuyentes" pese a ser "quienes finalmente van a cargar con unos rescates cada vez más caros". El diario de Wall Street lanza un doloroso dardo al proyecto europeo y a cómo se ha construido al margen de sus ciudadanos, a quienes "no siempre les gusta lo que las élites (políticas) proponen para ellos" como quedó patente "en los rechazos al proyecto de Constitución Europea en 2005 por parte de franceses y holandeses".
Los griegos tienen derecho a ser responsables de las consecuencias de votar contra el rescate, y el Gobierno de Papandreu y los planes de austeridad saldrán reforzados si el resultado del referéndum es positivo. Esa opción es mejor que las protestas en las calles, considera el editorial, en línea con el de Financial Times, aunque este diario considera que las complicaciones surgidas por la decisión pueden ser muy elevadas.
En la BBC, tanto Gavin Hewitt, editor para Europa; como el jefe de Economía, Robert Preston, critican que "referéndum" se haya convertido en una "palabra sucia en Bruselas", a pesar del año y medio de medidas de austeridad que tanto han cambiado la vida de los griegos y de que "es difícil exagerar con el grado de humillación que han creado los rescates".
El columnista Sven Böll, en el semanario alemán Der Spiegel, no sólo dice que Papandreu "acierta", sino que asegura que desde que comenzaron las medidas de austeridad, Grecia había dejado de ser "un estado soberano de facto".
También The New York Times se muestra comprensible con Papandreu en un editorial donde también se critica a Angela Merkel y Nicolas Sarkozy. "No somos fans de los referéndum", asegura el diario neoyorquino, "pero entendemos las circustancias que han llevado a Yorgos Papandreu a convocar de repente un referéndum".
El editorial señala las dificultades que va a tener Grecia para pagar sus facturas a partir de diciembre y el riesgo que supone para Papandreu la convocatoria de la consulta popular. The New York Times ve con preocupación la posible quiebra del país heleno, algo que podría "provocar un daño enorme a la economía mundial".
Además, el rotativo estadounidense pide a los líderes europeos que den algo de "aire" a Grecia para poder "crecer y ahorrar". En concreto, el editorial se centra en Sarkozy y Merkel, a quienes urge a "asumir su propia responsabilidad en la crisis" y a "arreglarla" de una vez por todas.
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