miércoles, 21 de diciembre de 2011

Hay que reconocer que es consecuente

He decidido dejar de escribir sobre un tema que la verdad solo nos interesa a unos pocos, como es lo del Dorrego para volver a temas del día.
Hace 37 años en el anfiteatro del Instituto Cultura Religiosa Superior, en Rodriguez Peña y Santa Fe, en la Capital Federal, colmado de militantes de la JP, de Montoneros, de jóvenes adheridos a la Pastoral Juvenil de Capital, de viejos religiosos Monseñor Angeleli explicaba claramente como Carlos Menem negaba a los campesinos riojanos el acceso al agua.
Para ese entonces era un gobernador que aparecía en Gente, caracterizado como Facundo Quiroga, cruzando la cordillera a Chile a caballo para demostrar su raíz popular, preocupado por lo nacional. Confirmando que la ropa gaucha, el estilo campero tiene también un sabor conservador en este país.
Menem nos decía mantenía el manejo de los accesos a las aguadas en poder de los Hacendados del cual el era un represéntate cabal. Angeleli denunciaba como la Policía Riojana había irrumpido en varios pueblos a los tiros para separar a los campesinos que habían copado las fuentes de agua, reprimiéndola sin piedad.
Pocos años después Angeleli sería asesinado por los milicos que eran la mano armada de esos hacendados.
Menem volvió a gobernar 6 años a La Rioja y 10 al país, durante su gobierno no solo no investigó esa muerte sino que entregó el país a la versión remozada de esos hacendados y los capitales trasnacionales. La actual Mesa de Enlace.
Hoy Carlos Menem fue el único Senador que voto en contra del nuevo estatuto del peón rural, que garantiza cosas tan terribles para los hacendados y contratistas rurales como que:
A la gente la trasladen en micros con asientos y no en camiones,
Que le garanticen agua potable y no sucia,
Que trabajen ocho horas diarias y no de sol a sol.
Hoy Menem reconfirmó su lugar en el mundo. Y yo reconfirmé porque le tengo tanto asco.
Además confirmé que la pelea no está ni ahi ganada, pues me pregunto que dirán los boludos que salieron con cacerolas en contra de la 125.
Rusvi Tahan

sábado, 17 de diciembre de 2011

A mi no me invitaron parte IV

A raiz de la publicación del articulo de Juan Quintar "El Instituto Dorrego y la historia que nos debemos: ¿son lo mismo?"
Que puede leerse en:
http://ondejuan.blogspot.com/2011/12/el-instituto-dorrego-y-la-historia-que.html
Mi alter ego ha decidido hacer un comentario, que publico, que insiste sobre el tema de la historia y los historiadores.
Rusvi Tahan



Polémicas con un jaurecheano, que placer.
La atenta lectura del artículo de mi amigo Juan en su blog ondejuanblogspot.com me ha llamado a la reflexión y quisiera seguir profundizando conceptos que se entrecruzan a partir del caso “Instituto Dorrego”.
Quiero arrancar con una breve consideración al señalamiento, implícito, que se hace de la condición de Psiquiatra de Pacho O´Donnel. Esto, dicho como al pasar, nos pone en una de las centralidades de la argumentación de mi amigo. Según mi lectura lo que en el artículo se hace es en primer término una defensa de la “academia” en cuanto lugar central donde se producen conocimientos.
De esto no tengo la menor duda, pero, parafraseando a otros que señalan que la economía es algo demasiado importante para dejarla solo en manos de los economistas, podría argumentar que la historia es algo demasiado importante para que solo quede en manos de historiadores.
De hecho tanto la economía como la historia refieren a la política, como centralidad (esto lo dejo para más adelante).
Continúa Juan señalando, permítaseme linealidad en relación al texto originario, la importancia y variedad de la producción historiográfica actual, y ejemplifica con las Jornadas Interescuelas de Historia, a la que soy un asiduo concurrente, y donde, junto con un núcleo de audaces, hemos logrado abrir un debate acerca de la Ha. Ambiental.
Debo señalar que la mayoría de los historiadores de la academia rehúyen de las Jornadas, salvo que sean centralidad en alguna conferencia, quedando un, me atrevo a decir, pequeño núcleo de historiadores académicos que le ponen el cuerpo como participantes permanentes. Es cierto que las Jornadas han crecido exponencialmente y eso conspira contra la participación de los académicos aunque parezca un contrasentido. Pero se nota un cierto cansancio o comodidad, si no hay aviones, si no son muy visibles los lugares no voy, parecerían expresar con su ausencia. Es más en la últimas interescuelas de Catamarca la conferencia inaugural fracaso, no fue nadie de los invitados a la apertura y el corrillo en Catamarca era que no le habían pagado el billete en el avión a un académico de 15000 luquitas por mes como piso.
Y aquí aparece una segunda centralidad y me parece la más significativa, y es cuando Juan señala que “lo que deja ver esta discusión:/ es/ la gran ignorancia acerca de lo que se produce en el ámbito académico”. Y sigue afirmando : “Lo segundo que habría que decir, es que la discusión abierta ha puesto en evidencia una de las tantas falencias que tiene la producción historiográfica académica (sí, una falencia mas). Me estoy refiriendo a la incapacidad que tienen los historiadores de la academia (salvo honrosas excepciones) para difundir, para socializar en lenguaje amplio lo que se produce.”
Ambas cuestiones están directamente relacionadas, también conozco en carne propia el problema, pues durante casi 10 años llevamos adelante, con otro grupo de audaces, aquí en la cordillera patagónica, una revista de divulgación, o intentaba serlo “Pueblos y fronteras de la Patagonia andina” su confección y distribución era todo un problema, pues así como lo que se ve es lo que pasan por TV, lo que se comercializa también. Así que nuestro esfuerzo fue importante pero titánico y termino superándonos. Amén de que muchos de nuestros artículos, de rigurosa factura historiográfica, eran poco legibles por el gran público, o directamente aburridos, y parecía titánico lograr una factura diferente de los mismos.
La divulgación es necesaria, la producción inmensa, debe ser masticada, confrontada, decantada, pero también debe ser mostrada. Pues como señalan muchos historiadores que han salido a defender al gobierno, no al Dorrego, este gobierno K. ha puesto mucha guita en el Conicet y en la academia como para que eso no se sepa, no se comparta, cuando los vientos cambien, y si sigue el Capitalismo como va rumbeado y atendiendo a su historia, cambiarán, aparecerán los técnicos que dirán: para que sirvió invertir tanta guita en investigar sociales. Y en eso coincidirán, por el absurdo, con Carlitos Marx pues de lo que se trata no es solamente explicar la realidad sino ayudar a cambiarla.
Termina Juan con esa cuestión señalada precedentemente y que deje adrede al final: “la relación entre historia y política.” Aunque aquí le sale un poco de vena triste, negativa. No voy a negar que la historia se usa políticamente, que es carne de manipulaciones maniqueas. Pero bueno si lo que aparece a la luz es solo la versión del Grupo A de lo maniqueo, en un primer término lo que corresponde es la polémica, para mostrar la versión del Grupo B ( y también del K) que no es lo mismo.
La versión del Grupo B como bien señala un escrito que firman numerosos historiadores como Bandieri y Mases, hace referencia a que para contrarrestar a la Ha. Mitrista porteñocentrica han tenido que abrirse paso a los codazos, y aún así son una parte periférica de la cosa. Es decir la versión mitrista es más que Mitre, es Halperin, es Romero, es pónganle cada uno su nombre….
Y entonces antes que el susto de los usos de la historia hay que poner la historia a debate. Y en eso ayuda la polémica y la creación del Dorrego. Si vino a incomodar bienvenido. Hay que incomodarnos para que en el desafío seamos más creativos. De eso se tratan en definitiva por ejemplo nuestros “periféricos” Blogs. A nosotros no nos invitan a 6,7,8 y seguimos escribiendo.
Daniel Blanco

domingo, 11 de diciembre de 2011

El mapa del Imperio carolingio en el 2016


El mapa del Imperio carolingio en el 2016

Una mirada el día de la asunción presidencial entre Chubut y la Capital

Retrospectivas:
Victoria Donda, le dedico, este primer y corto párrafo, a la Diputada Donda, parece que le gritaron algo por su vestido en la jura, que juro que no miré. Lo que si miré fueron todas las apariciones mediáticas de la Donda la noche de la elección en octubre. Aún resuenan en mis oídos las palabras de mi compañera que me decía: mira como busca robar cámara esa tarada, mientras la Donda bailaba subida a las mesas como en un bar coyote, histeriqueaba a los periodistas y camarógrafos , todo ello con el afán inocultable de figureti, el mismo que seguramente la habrá llevado a ponerse un vestido muy top. Si se cree linda vaya y pase lo malo es que se cree piola, y es junto con el resto de los “libres del Sur” una vulgar oportunista.
El discurso y los bloques unipersonales
Me detengo en este tema porque mientras Cristina criticaba a lo diputados que van dentro de una boleta y después se abren y arman un bloque aparte, con otros o solos, aunque, permítame esta digresión, son peores los que van dentro de una boleta sábana y cortan solo su pedazo y lo meten dentro de la urna, traicionando antes incluso que el mismo Cobos, que por lo menos lo hace frente a cámara y se la banca y no en el cuarto oscuro protegidos por la impunidad del voto secreto.
Esa situación, que genera además de todo más gastos parlamentarios, se dio horas después del discurso de Cristina en nuestra provincia Chubut,donde dos diputados de origen sindical, por estar en desacuerdo con la elección de un secretario parlamentario, se apartaron del Bloque al toque. Un error que marca la debilidad del espacio del Frente Para la Victoria, su construcción, en Chubut, al estilo ambulancia levantando heridos o cuentapropistas y que preanuncia, de no mediar acciones correctas de la gobernación y los principales referentes, un gobierno con muchas “ventanillas”, lo opuesto al espíritu pregonado por Cristina.
Anselmo Montes vs. Luz y Fuerza. Cristina Vs. Moyano
Otra digresión, que los compañeros de la rama sindical fueran ignorados en Chubut en sus pedidos y se apoyara un pedido del cuentapropista socialista Anselmo Montes es una muestra más de lo bajo que a veces se llega en política. No conozco a la persona propuesta por Montes, pero si se que Montes lo único que tiene a su favor es su consecuencia, en un pueblo como Trelew, donde si sos consecuente y vas a todas las reuniones o marchas durante 30 años, seguro que te dan alguna de las sortijas de la calesita, pero hacer política en serio nones. La política en serio la hacen Das Neves o Mac Karthy y para ellos, cagar al propuesto por Luz y Fuerza, era una forma de marcar la cancha, aunque lejos Monesterolo tenía sobrados meritos para estar en ese lugar.
Quizás pensaban en imitar a Cristina Vs. Moyano, aunque en ese aspecto, tanto en Chubut como en el país, hay que tener buena memoria, no existiría proyecto Kirschnerista sin el apoyo de Moyano, y seguro no existiría Frente para la Victoria en Chubut sin el apoyo ( $$$) de Luz y Fuerza .
La integración Latinoamericana
Avanzamos hacia un mundo donde lo único viable serán los estados continetales. Perón dixit 1973, palabras más palabras menos. Entonces la integración latinoamericana es una necesidad de supervivencia, si no nuestro destino será parecido al africano.
Latinoamérica tiene en estos momentos un espacio de reconstrucción de su autestima e imagen enorme, merecida, por ello la generación de espacios que ayuden a construir una nueva película histórica es imprescindible, un hecho que permita acelerar aún más el cambio de los paradigmas de pensamiento. No hay destino si se mantiene el relato mitrista, porteño y proeuropeo, el relato que compran las clases medias argentinas. Por ello hace falta poner esto en el centro del debate.
La educación
Esta parte del discurso de la Presidenta es quizás el más importante, por lo real en cuanto al esfuerzo, a los días de clase, a que los docentes pueden ser retardatarios si se comportan solo respetando los intereses de la clase que los domina mentalmente o los intereses de los discursos de la izquierda vernácula, que en la mayoría de los casos son los mismos ( diría Rafael Tello el liberalismo- positivismo y el marxismo se tocan en cuanto a matriz de nacimiento ideológico, son fruto de la modernidad).
Pero debo señalar también que la reforma educativa viene morosa y que debe ser acelerada en especial con una profunda reforma de las carreras de formación docente, que deben crecer en contenidos y en matricula para recibir a los cientos de jóvenes que la inclusión hizo regresar a las aulas. Las estadísticas en ese aspecto poco dicen, pues como las bibliotecas de los abogados las hay de todo pelaje, hace un mes vi unas en una conferencia bancada por el Ministerio de Educación de Chubut donde la Argentina tenía el mismo nivel que Angola. Y esas estadísticas que manejan las universidades privadas también son fantasmaticas. Asi que a leer estadísticas cruzadas y a poner más sintonía fina en aplicar la Ley Nacional de Educación y borrar para siempre la Ley federal.
Rusvi Tahan

martes, 6 de diciembre de 2011

La reconstrucción del Imperio Carolingio

Hace muchos años Humberto Ecco vaticinaba que Europa se encaminaba a una nueva Edad Media.
La decisión Franco Alemana de que hay una Europa de primera Alemania, Francia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo ( su banco lavador) y la Italia del norte. Los del sur, no cuentan, a bancársela con la quita de jubilaciones y la prolongación de la edad jubilatoria , 42 años de aporte efectivo para poder jubilarte, es decir con desocupación dejas afuera a ¿Cuántos? el 10 el 15 % de la población Italiana.
Así si uno reconstruye el mapa imaginario que nos propone esta Europa de primera reedita el limes impuesto por las marcas carolingias.
España cada vez más llena de moros, de todo pelaje, africanos, marroquíes o colombianos, vuelta al 711. Si pide auxilio a América Latina será invadida, a no dudarlo. Y bien merecido que lo tiene, cuando entró a Europa se cambió el inodoro, se puso uno más grande que lo que le daba el alto del culo y se lanzo a una segunda esquilmación de América vía Telefónica, Repsol, Iberia. Así que a joderse. Con suerte Cataluña y el País Vasco no correrán la marca carolingia al oeste y se separarán de los atrasados y vagos gallegos , andaluces y castellanos.
Irlanda, afuera también, que se podía esperar de esa isla conquistada por los británicos, que nuca se adaptó a la realidad.
Grecia y Portugal, que se dediquen al vino que en Europa no tienen chance. Todos estos son los de la Europa de Segunda.
Los de tercera son Rumania, Polonia (que esta tan alicaída que ya prefiere su canciller que Alemania la maneje de vuelta y se lo pide a Merkel), Hungría, Bielorusia en fin esos oxidados países del este, los eslavos ( esclavos). De ellos que se ocupe Putin.
Asi que amigos, en el 2011 tenemos de vuelta a Carlomagno ( o Merkel que es lo mismo)que seguro exigirá las conversiones forzosas a la receta franco-alemana del ajuste o sino como hizo hace cientos de años con los pobres sajones: si no se convierten a la religión de los dominadores, los matara a todos.
Rusvi Tahan

sábado, 3 de diciembre de 2011

a mi no me invitaron parte III

Mis amigos de la Universidad me han mandado una toma de posición sobre el Manuel Dorrego, como un sector de la academia, como preveia saltó en contra , otros entre los que se cuenta a los autores del escrito tienen una mirada más positiva y nobleza obliga aca lo pongo a su consideración.
Rusvi Tahan


La creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego por parte del Poder Ejecutivo Nacional, ha generado un intercambio de opiniones dentro y fuera de la comunidad de historiadores. La primera reacción de rechazo a la iniciativa provino de un grupo de reconocida trayectoria académica dentro de las Universidades nacionales que vieron en esta disposición un intento por construir un “pensamiento único”, fundamentado en la elaboración de un relato acerca de la historia argentina. Ante este posicionamiento -que se difundió rápidamente vía internet en búsqueda de consenso- se generó un debate que trasciende el limitado y pequeño arco de opinión inicial.
Consideramos que la discusión instalada hoy en los medios de comunicación, por imperio de la pluma fácil y la palabra rápida, ha terminado por distorsionar lo central del problema. En primer lugar debemos decir que el debate, tal y como está planteado, no nos representa; porque entendemos que la legitimidad del relato histórico no se dirime en la acreditación profesional o amateur de quien lo realice, sino en la perspectiva teórica desde la cual se piensa el pasado, en la rigurosidad de la pesquisa y en la capacidad interpretativa del mismo. A pesar de esto, no deja de ser válido aquello de que la escritura de la historia es una de las pocas profesiones que puede ser ejercida sin acreditar mérito alguno y sin que esto constituya delito; aunque de manera inversa a ningún historiador se le permitiría –y menos se le ocurriría- presentarse a litigar en un tribunal sin ser abogado o firmar un balance sin acreditar título responsable. Las razones de que esto sea así son complejas y no creemos que sea este el lugar para exponerlas; pero si debemos decir que no todo es historia y algún día deberíamos discutirlo públicamente.
Por el contrario, nos resulta importante destacar del actual debate algunas cuestiones. En primer lugar, la iniciativa del gobierno obligó a un sinceramiento político de los historiadores acerca del presente: casi todos los que intervinieron sintieron la necesidad de reconocer lo positivo y /o negativo del gobierno como punto de partida, para luego dar su opinión. En segundo lugar, nos enfrentó a la dura realidad de competir y legitimar nuestro lugar como hacedores de la historia rigurosa y científica, frente a escritores o divulgadores a los cuáles nos cuesta ganarles en el campo editorial y en la masividad de sus producciones. Y por último, este emprendimiento nos ha llevado nuevamente a discutir cuestiones que hasta no hace mucho habíamos sepultado, porque no solo habíamos renegado de las aburridas y sin sentido “historias del bronce”, sino que también se había perdido interés por revisar aquella vieja lectura de la historia como política del pasado.
A partir de lo dicho, podría pensarse que antes de sentirnos amenazados por la iniciativa gubernamental, deberíamos reconocer el esfuerzo de pluralidad y diversidad que significó la realización del “Diario del Bicentenario”, del cual participaron una amplísima red de historiadores –profesionales o no- convocada y financiada por la Secretaría de Cultura y la Secretaria General de la Presidencia de la Nación. Esto fue difundido en todas las escuelas del país. Por ello, hablar de un intento de construir un “pensamiento único” por otorgar financiamiento a un Instituto de historia revisionista, nos resulta si no mal intencionado, al menos desmesurado.
Nos gustaría ir al núcleo más interesante de la discusión abierta. Deberíamos comenzar diciendo que el enfrentamiento entre una historia en versión “liberal-mitrista”, como gustan llamarla muchos neo revisionistas actuales, y una “revisionista nacional y popular”, tuvo lugar en una determinada coyuntura histórica en coincidencia con la incorporación de los sectores subalternos a la política y la ampliación de la ciudadanía social. En este contexto, “ampliar la nación” fue el imperativo y ello se tradujo en la necesidad de encontrar una nueva legitimidad a esa realidad política que ya no encajaba con los límites de la oligárquica “nación de propietarios” y, para ello, la revisión sobre la historia del siglo XIX fue el campo de batalla por excelencia para entablar la disputa.
No creemos que el revisionismo haya sido una versión “decadentista de la historia” como alguna vez la llamó Halperin Donghi, ni que la historia Argentina de Levene haya sido el fundamento del “estatuto legal del coloniaje”. Pero si podemos afirmar que lo que no se logró con esta disputa fue superar la visión maniquea de la historia, ni modificar los supuestos sobre los cuales pensarla.
La historia argentina, por bastante tiempo, fue narrada como una historia exclusiva de sus clases dirigentes: la elite porteña para unos, los caudillos del interior para otros. Como historia del poder, quedaron fuera de ella todos aquellos actores apriorísticamente despojados de significado en los acontecimientos del pasado. Como diría Gramsci, la historia de los sectores subalternos siempre se presenta en forma episódica y no formando parte de la trama principal. En la perspectiva liberal, decididamente los sectores ajenos a la elite poco tenían para aportar; en el revisionismo, la reivindicación del gaucho -pero solo en su versión caudillista- dejó en el abandono a la “montonera” como sujeto colectivo.
Investigaciones posteriores traerían, desde otras perspectivas historiográficas, nuevas estrategias y puntos de partida. La historia social, la perspectiva de género, la historia regional, la historia cultural, entre otras, posibilitaron la lectura del pasado ya no solo desde las estructuras y los grandes relatos en la larga duración, sino en la dinámica de los sujetos en el corto y mediano plazo. Fueron y son estas nuevas investigaciones, que se hacen en las universidades y centros académicos con financiamiento de diversos organismos del Estado argentino, como el CONICET y la Agencia, por ejemplo, las que han ampliado el panorama histórico e historiográfico. Gracias a estos trabajos han comenzado a tener visibilidad el llamado “bajo pueblo”, los indios como pueblos originarios, los negros, las mujeres, los trabajadores, los niños.
De la misma forma que esta mirada ocultó a los “otros”, el triunfo de la centralidad del imaginario de la pampa húmeda mutiló territorialmente a la historia de la nación argentina: ni mitristas ni revisionistas incorporaron en sus relatos a los Territorios Nacionales con sus problemáticas especificas, e incluso hasta el día de hoy se sigue denominando a la ley Sáenz Peña de 1912 como la ley del Sufragio Universal; “universalidad” extraña para una realidad en la que no solo no votaban las mujeres sino tampoco los habitantes de esos Territorios, que recién lograrían hacerlo a finales de los años de 1950.
Para finalizar, entendemos que la iniciativa gubernamental tuvo al menos el logro de despertar un debate aletargado, cuya riqueza se encuentra más en el intercambio de opiniones vertidas dentro de la comunidad de historiadores que en las discusiones instaladas en los medios. No resulta productivo seguir discutiendo si la historia es o no la política del pasado. La historia ha cobrado entidad propia como disciplina y las nuevas investigaciones y producciones lo vienen demostrando. Si como correlato, esto último sirve para potenciar el presente, bienvenido sea; pero no creemos que sea éste su sentido. Mas que buscar legitimidades, la historia puede ayudarnos a pensar ¿Cuántos pasados hay en el presente que estamos construyendo?. Y la respuesta nunca será unívoca.

Centros de Investigación CEHIR y GEHiSO
Facultad de Humanidades
Universidad Nacional del Comahue

jueves, 1 de diciembre de 2011

A mi no me invitaron parte II

Los de Radio Nacional El Bolson a discurrir sobre el Instituto Manuel Dorrego. Es lógico, es la Radio Nacional de El Bolsón, no de la Comarca Andina, cuando dicen: nuestra provincia dicen Río Negro, aunque están a 50 metros de Chubut. El sesgo bolsoncentrico no se le va a ir asi nomás.
Pero bueno, chicanas aparte y domesticas,podemos pensar que fue una invitación de doble entrada pensada por el periodista y, a la vez inducida, por un núcleo de historiadores que trabajan básicamente en el profesorado de El Bolsón, asi que esta bien.
La discusión fue muy buena, se dijeron cosas que comparto, es más que han sido señaladas por este blog ayer nomás. Pero….ay! la canción, la canción fue mal elegida.
Depende….., de Jarabe de Palo no era el tema. El depende es liberal, es Halperindonguiano. El depende nos acerca a la explicación de los dos demonios.
Hay cosas que no dependen, Bussi era un genocida, no depende de que el historiador sea el hijo de la Pando. La guerra del Paraguay fue un genocidio, ni siquiera fue funcional a un proyecto imperial nuestro, si lo fue al imperio del Brasil.
Los fusilamientos de la Patagonia enlodan a Yrigoyen, no depende de nada.
El depende aquí parece más una concesión a las diferentes miradas que la academia se permite. Pero hablamos de un esfuerzo por la verdad.
Hay verdades históricas que no dependen. Eso es importante de señalar. Pues si no corremos riesgos graves de correr la ética de la discusión histórica.
Podemos incluso señalar las debilidades de cualquiera, pero no lo hagamos depender de….
Construyamos otro relato, no un relato igual pero diferente. Esa es la idea de fondo que deberíamos tomar. Los que pongo las manos en el fuego no hicieron la elección con intencionalidad del depende que yo le doy al depende. Pero insisto, que no se nos cuele el pensamiento único, no depende.
Rusvi Tahan